Hoy me metí a ver los comentarios de mi blog anterior y me encuentro con que hay gente (yo creo que es un tipo) que está tratando de sabotear mi blog. Nunca, jamás, he dicho que mi culo es el de la foto. Los invito a que me digan cuándo lo dije y dónde. Me molesta que los rumores de una persona traten de sabotear lo que escribo. Los que quieren ver mi culo, no se preocupen que antes de lo que piensan lo verán en SoHo. No he vuelto a hablar de este tema porque no quiero generar tanta expectativa, pero si siguen la revista, pronto se llevarán la sorpresa. Ahí podrán verme (lo del antifaz que ustedes sugieren me suena mucho), pero por favor dejen de creer que yo soy Laisa (????) Que soy un travesti como dice un estúpido por ahí (???). Solo espero que quienes han seguido mis historias nunca le paren bolas al saboteador que, seguro, es el que más sueña conmigo. Tranquilo, sigue soñando.

Me impresiona que los hombres (no todos) sean tan obtusos en unas cosas y por los comentarios quedo impresionada pues eso demuestra que están lejos de conocer a las mujeres. Me dicen que es imposible que yo tenga tantos orgasmos, que una mujer no puede tener tantos orgasmos. Lamento decirles que yo no soy la única. Muchas mujeres pueden tener muchos orgasmos en poco tiempo si tenemos un buen amante con nosotras. Hay mujeres que solo alcanzan uno, otras dos, yo tengo la fortuna de alcanzar más. Obvio, no siempre, de eso dependen muchas cosas. Pero el tema de la “mujer multiorgásmica” no es invento mío. No se confíen en que porque ustedes se vinieron, entonces su pareja también. Dejen de pensar así, deben pensar más en la mujer. Nosotras sentimos diferente, no es cuestión de que nos lo metan y ya. Si un hombre sabe tocarnos bien, besarnos como se debe y tomarse su tiempo, la cosa cambia. No es llegar y bajarse los pantalones, meterlo y eyacular. ¿No han oído hablar de que las mujeres fingen orgasmos? A veces, para no hacerlos sentir mal o para acabar rápido la cosa, pues las mujeres fingimos. No crean que todos son buenos amantes. Conocer el cuerpo de la mujer no es así como así. No quiero que suene a regaño, pero les puedo hablar por mi experiencia que muchos se quedan en una erección y meterlo. ¿Saben por qué y esto sí es teoría mía? Por culpa del porno. Muchos ven películas porno y creen que es así, llegar y meterlo y listo. No señores, el sexo tiene su ciencia y llegar a muchos orgasmos sí es posible.

Bueno, pero ya que me preguntan por mi culo y muchos han preguntado por el sexo anal, les cuento que es algo que sí he practicado con mis clientes. No con todos porque, además, es un servicio por el que me deben pagar más y no todos están dispuestos a hacerlo. Cobro duro pues es, para mí, el servicio más íntimo de todos. Siempre es doloroso al comienzo, pero depende de varias cosas: 1. El tamaño de la verga. 2. Un buen lubricante. 3. Que al comienzo sea lento. Tengo un cliente que es enfermo por eso. Es más, siempre que me llama es para metérmelo por el culo, nunca me lo mete por la vagina. Es su adicción. Me dice que su esposa nunca se deja y que no le gusta y por eso se escapa y lo hace conmigo. Allá él. Normalmente me hace poner en cuatro y me dice que me masturbe con los dedos (en la vagina) y poco a poco me va diciendo que me meta un dedo en el culo. Al comienzo me sentía muy rara pero ya me acostumbré. Me meto el dedo. A veces él acerca su cara y me unta un lubricante especial y él mismo mete un dedo. Como estoy en cuatro, agacho mi cabeza para mirar entre mis piernas cómo se va masturbando y poniendo el condón. Después de tener el dedo adentro un buen rato, y sentir que el orificio se va abriendo un poco, me penetra con su verga. El ya sabe que al comienzo me duele, pero se va moviendo lento y después un poco más rápido. La verdad se siente muy bien, es un placer extraño porque cuando me dan ganas de venirme siento un pequeño dolor mezclado con cosquillas a los dos lados de mi cintura, lo empiezo a sentir casi un minuto antes del orgasmo y es delicioso y siempre me gusta avisarle a mi cliente que me voy a venir. El empuja más rápido y trata de venirse conmigo al tiempo. Y muchas veces nos venimos al tiempo. A veces se viene adentro (insisto en que tiene condón) y en otras lo saca y termina masturbándose en mi espalda.

Pero el sexo anal no solo lo he hecho  estando en cuatro. También (hablo de este cliente que es el que más me pide eso) él se hace boca arriba, sentado contra el respaldar de un sofá o la cama y yo me siento sobre él, solo que me lo mete por atrás. Cuando estoy así, me gusta frotarme por delante con mis dedos. El placer se multiplica porque tengo su verga dentro de mi culo y con los dedos tengo otro tipo de placer.  Este cliente es muy particular porque generalmente quiere que lo hagamos dos o tres veces por noche. Así que me separa por varias horas y lo hacemos. Me dice que su obsesión por el culo la tiene desde niño y más de una vez me ha dicho que yo también le meta el dedo en el culo. Yo lo hago. Me pongo unos guantes (de esos que hay en las clínicas y que él compra cada vez que se ve conmigo) y le meto mi dedo índice. A veces le meto dos dedos y el tipo goza impresionantemente. Ojo: no es gay. Muchos hombres piensan que si le meten el dedo en el culo y les gusta son gays (puede que algunos sí), pero no debe ser así. Este tipo, estoy segura, no es gay, pero le fascina que le meta el dedo en el culo. A veces hacemos la posición 69, yo arriba y él abajo pero yo con la cara sobre su verga y él con su cara en mi vagina y los dos nos vamos dando dedo ahí. Es delicioso.

Solo les puedo decir que es muy rico el sexo anal aunque suelo solo hacerlo de vez en cuando. En una semana no me gusta hacerlo con más de dos clientes. Me gusta como espaciado. Las veces que he tenido doble penetración, es impresionante. Es placer se triplica porque no me puedo mover. Sentir dos vergas rozando allí adentro es algo indescriptible. Yo siento que se me va el aire porque estoy casi que inmóvil. Es muy rico, pero no es para todos los días. Aunque tengo experiencia, es fuerte. Igual sé que lo haré muchas veces más, me lo piden, me gusta y pagan bien. El sexo anal me gusta, no es para hacerlo con todo el mundo, pero es un placer muy diferente al sexo cuando es por la vagina. Si alguna de ustedes quiere probar y sus novios no dicen nada, usen vibrador. Antes de mis primeras experiencias de sexo anal, yo lo hice. Era para quitarme cada vez más el miedo y, créanme, es una delicia.

Feliz fin de semana.

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