Para ver el video detrás de cámara de esta sesión de fotos debe tener a la mano la edición 116 de la Revista SoHo, tener una webcam y apuntar el ícono que aparece en la página 176 junto a la modelo a la cámara web de su computador en este link.
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Fernanda Jácome fue la presentadora de Solos y solas, el programa de sexo de Telmex, y tiene en mente empezar a trabajar en el exterior. Antes de que se vaya para México a presentar dos programas de televisión, Fernanda aceptó hacernos un tour por algunos de los lugares más importantes de la capital.

Sin duda alguna el recorrido tenía que arrancar en la plaza de Bolívar, en pleno centro de Bogotá y donde está ubicado el corazón de la actividad política y económica del país. Con el Palacio de Nariño y el Palacio de Justicia de fondo, la modelo empezó su tour.

El siguiente destino fue la estación de TransMilenio de la Avenida Jiménez con carrera séptima, y el trayecto por el eje ambiental, que sigue el curso del río San Francisco, y que en el pasado abasteció de agua a la ciudad. En esta zona están ubicadas varias de las universidades más importantes de Bogotá, y en honor a ellas nuestra modelo posó como una estudiante pero sin mucha ropa.

Cerca del mediodía, Fernanda llegó al Museo Nacional, donde actuó como fotógrafa en la fachada. Este museo fue fundado en 1824, es el más antiguo del país, y ha tenido cinco sedes. La que ocupa actualmente, en la calle 28 con carrera séptima, era anteriormente la Penitenciaría Central de Cundinamarca. En palabras de la modelo, "más de un trabajador se quedó ese día sin almorzar por estar mirando la sesión".

Uno de los lugares más concurridos del norte de la ciudad, después de la hora del almuerzo, es el Parque de la 93. Es una de las zonas con mayor oferta gastronómica de la ciudad, y una de las preferidas por los turistas. Allá estuvo también Fernanda haciendo un picnic entre quienes descansaban un rato en el parque.

A estas alturas, faltaba una visión panorámica de la ciudad, y por eso el mirador de la vía La Calera era una parada obligada. Este fue el lugar más difícil para la modelo pues sufre de vértigo. Clavando los tacones en la tierra y pellizcándose los brazos para matar los nervios, posó junto a la emblemática paloma de la paz, desde donde se divisa buena parte de la ciudad.

Para terminar el recorrido, no podía faltar el lugar de rumba más apetecido: la Zona T. Este camino peatonal adoquinado de tres cuadras, donde se concentran algunos de los restaurantes y rumbeaderos más famosos. Allí, a las nueve de la noche, entre la gente que salía de comer y se iba a bailar, terminó esta gira por Bogotá, de la mano de una mujer que deja sin aliento a cualquiera.

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