¿Hay otros gemelos o mellizos en su familia?

María Stella: Por parte de mi mamá. La mamá de mi abuelito materno era gemela. Y por parte de mi abuelita materna hay muchos mellizos: mis tíos abuelos, y unas primas en segundo grado.

¿Cuál es el primer recuerdo que tiene?

María Stella: Vivimos en Alemania cuando éramos pequeñas y me acuerdo del olor de mi casa, de las calles. Olía como a galletas recién hechas.

Mahle: Estar en una cuna, tenía tres o cuatro años, era de día y estaba viendo personajes extraños. No duendes, pero sí enanos. Me acuerdo mucho de mi hermana, una sensación de cercanía con ella.

¿Las vistieron iguales cuando niñas? ¿Qué es lo que más recuerda de ese tiempo? Y ahora, ¿se visten igual a veces?

María Stella: Nos vestían igual pero de diferente color. Ahí comenzaron nuestros problemas, porque la una quería el color de la otra. O la otra estaba feliz con su color y no quería cambiar. Ya grandes hemos tenido ganas de hacerlo, pero no lo hemos hecho. Cuando estábamos creciendo, adolescentes, buscábamos la individualidad, diferenciarnos. Al contrario. Ahora ya somos muy amigas y nos gustaría experimentar de pronto con eso.

Mahle: Hasta los diez años. No nos gustaba ni cinco, queríamos ser diferentes. Después yo quería vestirme igual a ella y ella nunca quería vestirse igual a mí. Ya más grandes, ella sí quiere y yo no.

¿Cuál ha sido la principal ventaja de tener una gemela?

María Stella: Uno tiene al lado una fuerza, un apoyo muy inmediato en ella. Biológicamente es muy especial: un huevo que se parte en dos, dos espermatozoides que fecundan un mismo óvulo.

Mahle: Uno tiene una compañía incondicional. Desde pequeñas nunca he sentido soledad, siempre veo en mi hermana un gran apoyo, compañía, camaradería. Ella es la persona que más me hace reír.

¿Y alguna desventaja?

María Stella: Somos peleoneras, y discutimos mucho entre nosotras. Como que en el proceso de conseguir la independencia algo falló, y a ratos no nos soportamos. Ni yo a ella ni ella a mí.

Mahle: Nunca es desventaja, pero si existiera una, es que cualquier cosa negativa que ella haga va a repercutir en mí y viceversa. Nos van a confundir, a comparar.

¿Han compartido algún amante, novio, relación de verano?

María Stella: Hemos compartido amantes y ha sido problemático. No al mismo tiempo, claro. Tenemos muchos amigos en común, pero novios, amantes al mismo tiempo no, nunca.

Mahle: No lo compartimos, pero fue una circunstancia, no es que nos hayamos puesto de acuerdo. Y hasta hubo problema, de hecho. Pero es la única vez. Prefiero no hablar en detalle de eso.

Ese cuento de que los gemelos sienten lo mismo, ¿es cierto? ¿es un mito? ¿funciona en el caso de su hermana y usted?

María Stella: No. No lo veo como que si ella se machuca a mí se me pone el dedo morado. Pero sí hay percepciones similares. Sobre todo con los sueños. Hemos soñado muchas cosas igualitas, y eso sí es impresionante. Por ejemplo, hemos visto los mismos animales en los sueños, y lo más raro es que son animales que no existen. Alguna vez le conté que había visto un animal extraño, como una araña enredada, y Mahle me dijo que también la había visto. Le decimos 'la maraña'. Una vez estábamos durmiendo juntas y me desperté muy asustada, estaba soñando que se me estaba subiendo un animal. Ella se despertó y me dijo que estaba soñando con el mismo bicho. Muy raro. A veces me ha dado una angustia, me siento incómoda, y luego cuando hablo con mi hermana me doy cuenta de que ella estuvo mal. No siempre pasa, hay momentos en que estamos más conectadas. Es una conexión emocional, no tanto física.

Mahle: Cuando pequeñas estábamos muy conectadas. Pero ya grandes, como hay tanta racionalidad de por medio, no es tan claro. Creo que sí tenemos una sensibilidad particular de cómo está la otra. Es curioso: cuando estoy de viaje y llevo mucho tiempo sin verla, cuando me miro al espejo la veo a ella, no me veo a mí.

¿Sale a rumbear con su hermana?

María Stella: Sí.

Mahle: Muy de vez en cuando.

¿Sitio favorito para rumbear?

María Stella: Ahora no soy rumbera. Me gustan más los planes caseros. Pero antes salíamos mucho a bailar salsa. Ya no.

Mahle: Me gustan las rumbas caseras.

¿Y el de su hermana?

María Stella: Ella tampoco tiene un sitio favorito, creo.

Mahle: A ella le fascina estar en cualquier lugar. Pero creo que también prefiere las casas.

¿Cuál es su comida favorita?

María Stella: Chilaquiles.

Mahle: Me encantan la comida de mar y la italiana. La ensalada caprese, penne rigatte a la napolitana…

¿Y la de su hermana?

María Stella: A ella le fascina el tofu apanado.

Mahle: Algo italiano, no sé qué.

¿Cuál es su canción, banda, cantante favorito?

María Stella: A mí me encanta la música brasileña y en eso me diferencio mucho de mi hermana. Aunque si yo le pongo una canción estoy segura de que le va a gustar. Yo tengo tendencia romántica y en estos días le dediqué una canción que se llama Te quiero siempre, de Ernesto Lecuona, y le sacó lágrimas. Hace poco le presenté una de Simón Díaz, se llama Tonada de luna llena. Díaz es un llanero venezolano que compone y canta unas canciones hermosas.

Mahle: No tengo banda favorita, tengo miles. Pero una canción que me parece eterna es Strawberry fields forever… Los Beatles en general. Mi hermana me tiene loca con una canción llanera de Simón Díaz, pero cantada por Caetano Veloso.

¿Qué cree que contestó su hermana?

María Stella: Ella es más de rock, le fascina The Cure.

Mahle: Muchas, a ella le encanta la música.

Un plan perfecto para la primera cita ¿cuál sería para usted?

María Stella: Echar paja, tomarnos unos tragos… no sé, lo que salga.

Mahle: Difícil. Me gustaría salir por carretera.

¿Qué cree que contestó su hermana?

María Stella: Creo que lo mismo, que fluya.

Mahle: No sé.

¿Cuál es la película que más veces ha visto?

María Stella: Wild at Heart. Y la que más me gusta… ¡muchas! Tengo tantas películas en la mente que no se me viene ninguna.

Mahle: When Harry Meets Sally. Me gusta mucho Jim Jarmush, Stranger than Paradise… También me encanta Harold and Maude, una película de culto… Pero últimamente estoy muy enganchada a una serie que pasan por HBO y que se llama Mad Men.

¿Cuál es la de su hermana?

María Stella: El mago de Oz le fascina.

Mahle: A ella le gusta mucho Kusturika. Me acuerdo que hablaba de Gato negro gato blanco… no sabría decir qué te contestó.

¿Qué reacciones recuerda de la gente que las ve juntas en la calle?

María Stella: Siempre curiosidad. Se acercan, dicen algo… Quienes no nos conocen fijo nos confunden. Siempre que salgo alguien me confunde con mi hermana.

Mahle: Quedan impresionados. Siempre hay confusión pero es divertido. Hace un par de años nos molestaba a cada una por su lado, decíamos como "no me confunda". Ahora no.

¿Y recuerda algunas reacciones no tan satisfactorias?

María Stella: Ella es más tímida que yo, menos sociable, entonces no le gusta tanto que nos confundan, o que le digan mi nombre.

Mahle: Nunca, siempre son cosas chéveres y divertidas.

¿Qué ha sido lo más gracioso por su condición de gemela?

María Stella: Por ser gemelas nos dejan entrar a cualquier sitio. Y a veces cuando nos están poniendo problemas para entrar a algún lado decimos mira, somos gemelas, y nos dejan entrar.

Mahle: Íbamos de vacaciones a Providencia, y llegamos antes a San Andrés. Nos íbamos a quedar una noche en la base naval porque mi papá era militar, y nos dijeron que nos acomodáramos en una habitación. Ahí había cosas de otra gente y nos asustamos, pero igual nos dormimos. Cuando la gente llegó eran extranjeros y estaban asustados cuando nos vieron ahí, y como molestos, con toda razón. Pero apenas se dieron cuenta de que éramos gemelas se pusieron felices y nos invitaron a todas partes, nos amaron después.

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