Las mujeres adoran las joyas: es una regla. Seguramente alguna excepción habrá, pero a casi todas les brillan los ojos cuando se detienen ante las vitrinas de las joyerías. Así que, si no tiene ideas para el Día de la Madre, no se deshaga los sesos pensando. Una gargantilla de oro blanco, una pulsera con zafiros o un anillo con diminutos diamantes hacen sentir a cualquiera la mejor mujer del mundo. El platino, las piedras preciosas como los rubíes y, por supuesto, los diamantes, están a la orden del día en materia de joyas. Un regalo como estos jamás será olvidado.

La modelo que posó para estas fotos, por ejemplo, no se desvela por las joyas, pero tampoco descarta la idea de que su novio le regale un anillo de diamantes para pedirle el sí. Ella es Carolina Jiménez, una manizalita de veinticuatro años que llegó a Bogotá hace poco, a raíz de varias propuestas de trabajo, y que pretende continuar sus estudios de Comunicación el próximo año. Como se imaginarán, el tema de la maternidad está pospuesto para ella y, aunque no vaya a recibir un flamante collar ese día, se dedicará a brillar por sí misma sin ningún problema.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

Contenido relacionado