En París hay teatro a domicilio

“¡La humanidad comenzó a hacer teatro antes de escribir!” -me aseguró indignada Alejandra Parra cuando hablábamos sobre la columna de opinión (Contra el teatro) del escritor Héctor Abad en el periódico EL ESPECTADOR-. No era para menos su irritación ante lo que ella considera “un atropello sin fundamento, una falacia caprichosa con ánimos de levantar polvo de alguien que paradójicamente también vive de crear personajes”.

 

Para Alejandra Parra la actuación y los deseos de convertirse en actriz profesional no era una opción de vida. Actuar, crear, mitificar personajes; tomar prestadas las personalidades de todos aquellos que vemos pero que nunca observamos; revelar la personalidad de un protagonista para todo tipo de públicos, e incluso, inventar los personajes más complejos son todas las vidas que Alejandra Parra se ha enfundado continuamente para el público parisino; además –como cualquier profesión artística-, ¡ha sorteado constantemente todo tipo de vicisitudes de una ciudad tan indiferente como lo es París! Pero ingenio, perseverancia y coraje nunca le han faltado…

 

La actriz Alejandra Parra tuvo la suerte que muy pocos han tenido al descubrir desde muy temprana edad que lo suyo era el teatro, luego estudió en la Escuela popular de arte de Risaralda y cuando sintió que el firmamento de su tierra ya le era estrecho para tantos sueños y proyectos, entonces preparo sus valijas con destino a Europa.

 

“Me encontré con un idioma que en nada se parecía al que yo había estudiado en la Alianza Francesa, entonces imagínate lo difícil que se me dibujaba todo al querer hacer teatro en una fonética tan compleja como lo es la francesa, ¡pero lo he logrado!” -afirmó Alejandra evocando esos primeros recuerdos de París-.

 

- ¿Cómo surge la idea de hacer teatro a domicilio en casa de cualquier persona?

Es una idea que surgió con mi primera socia Cécile Martinet, con ella fundé mi primera compañía teatral.Necesitábamos crear espacios, el círculo para las compañías de teatro en París es muy cerrado y el alquiler de salas por noche es muy costoso. Motivadas por el deseo de presentar la obra, Inventario del autor Philippe Minyana, decidimos entonces comenzar con la idea de llevar la obra a la casa de quien quisiera vernos y poco a poco fue tomando fuerza.

 

- ¿Funcionó?

¡Sí! Además de financiarnos un poco nos permitió también el intercambio directo con el público,  fue verdaderamente una experiencia excelente. Las personas siempre estaban contentas de tener en sus propias casas obras de teatro y de compartirlas con sus amigos.

 

 

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Sarah Kane, poco a poco, incluso después de su muerte, se ha convertido en una dramaturga cuyas obras están muy bien posicionadas a nivel europeo y mundial; entre esas, 4:48 Psicosis. La hora en la que el suicida obtiene su mayor lucidez, su deseo de autodestrucción es totalmente claro ya que a esa hora es cuando se esfuman todos los efectos de los fármacos tomados un día antes ¡Una obra que requiere una dosis de sangre fría y total cordura para presenciarla! Una pieza que logra mostrarnos el desequilibrio de nuestras personalidades; lo permeables que somos ante todos los problemas de la vida; la cantidad de “personalidades” que albergamos en nuestro yo interno y las mascaras que nosotros utilizamos para ajusticiar continuamente y satisfacer los caprichos de una sociedad esnobista que nunca se percata de nuestras soledades aunque estemos totalmente rodeados de personas.

 

Pues bien, en la sala de exposiciones de una librería de París, la colombiana Alejandra Parra y la griega  Konstantina Samouilidis, comenzaron una serie de presentaciones que se realizarán en la capital francesa antes de presentarse en Colombia.

 

Sus rostros cambiaban a la velocidad del libreto y el estado anímico de los personajes: felicidad, fantasías, bipolaridad, amargura, tristeza, incertidumbre… entre otros, era el derrotero escénico de todos estos personajes para solo estas dos actrices.

 

El espacio también se prestó para que el público se sintiera intimidado e involucrado por la enajenación de los personajes y lo vidrioso de sus miradas. Aunque aclararía que -para mí, a lo largo de toda la obra- siempre fue una locura totalmente cautivadora por la kinesia y la sensualidad con la cual ellas cubrieron sus personajes.

 

- ¿En un lugar donde el público está tan cerca se les mira o es una mirada sin punto fijo?

Depende -me respondió Alejandra incialmente-. Hay personas que se prestan para involucrarlos y otros que no, pero aprendes a jugar con eso.

 

Konstantina Samouilidis es la representación concreta y exacta del “perfil griego”. Tabique alto, sonrisa tipo María Callas, una mirada que invita a todo, obviamente respetando las distancias, y un cuerpo cuyos movimientos de aparente locura se mecían en la mejor de las sensualidades teatrales.

 

-¿Qué espera del público en Colombia?

¡Que vayan, que se entreguen y conozcan la obra! Que por medio de esta propuesta se cuestionen sobre qué es la Soledad, y por qué ella nos puede llevar a la depresión y al suicidio. Que vayan ansiosos de llenar soledades en el teatro.

 

- Tengo entendido que se presentarán en salas muy reputadas de Colombia, ¿esto no la intimida un poco?

No. Me han hablado muy bien del público colombiano, lo exigentes que son, pero también la entrega que tienen ante obras como 4:48 Psicosis.

 

- ¿Y respecto al idioma y el montaje, cómo lo hará?

En español y tal vez algunas partes en francés para las cuales utilizaremos subtítulos en español.

 

 

- ¿Qué piensa de las declaraciones del escritor colombiano sobre el teatro?

¡¿Debe morir la puesta del sol porque hace milenios que la vemos?!

 

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Con Alejandra tuve la oportunidad de caminar un poco luego de la presentación de la obra y la entrevista; sin embargo, y aunque no fue premeditado, caímos en un tema obligado para actores de profesión y carrera: los reality de actores.

 

“Son la desvalorización del verdadero trabajo de un actor de tablas. Es una falta de respeto para todos los que nos hemos quemado las pestañas estudiando los clásicos, adoptando el cambio de gestos que deben variarse entre el teatro, la televisión y el cine. El actor de teatro es actor de televisión y de cine, pero el actor empírico sacado de estos programas no es actor de teatro, es una “estrella” de poca luz y corta duración -me respondió la actriz sin dejar de cargar todo su vestuario como lo hace desde la primera vez que decidió dedicarse al teatro-.

 

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"4.48 Psicosis"

Bogota 16, 17 y 18 de agosto.

Corporación Colombiana de Teatro

Sala Sekisano  Calle 12 Nro 2-65

Tel: 2848687

BarrioLa Candelaria

Bogotá.