Para muchas personas la publicidad equivale a una vida glamorosa, rodeada de modelos, actores, actrices y famosos. En un porcentaje muy alto esta percepción es totalmente falsa y equivocada. Más bien yo hablaría de mucho trabajo, trasnochadas, fines de semana, urgencias, presión y estrés. Pero como toda regla tiene su excepción alguna vez aparecen los famosos en escena.

Estábamos filmando un comercial para televisión y teníamos como protagonista a una modelo reconocida. Trabajar con ella no era una labor fácil pues tenía ínfulas de diva superior y la forma como trataba a la gente y su constante mala actitud generaban repudio y fastidio.

Fueron pasando las horas y la dificultad y el desgaste espiritual se incrementaban. La mujer era realmente insoportable. De repente en pleno rodaje decidió que quería ir al baño y así lo hizo pero con tan mala fortuna que olvido apagar el micrófono de sonido directo que llevaba consigo.

Todos nosotros estábamos sentados en el set esperándola nuevamente cuando empezamos a escuchar sonidos extraños. Mientras nos mirábamos a los ojos una risa pícara se apoderó del grupo entero.

Un sonido de gas ligero y luego uno de líquido a presión aparecieron en el ambiente. Sonidos escatológicos y amplificados se escuchaban en el escenario. En pausa y sorprendidos aguardábamos el retorno de la modelo al set.

La diva se reintegró al rodaje pero ya la mujer era otra, estaba completamente humanizada, y nosotros la veíamos con otros ojos: los ojos del sonido.

Su arrogancia había sentenciado su destino y entre risas y diversión terminamos la jornada comprendiendo que detrás de cualquier belleza y de cualquier fama siempre está presente la verdadera esencia humana de la cual nadie puede escapar.

Alguna vez un ex jefe me enseñó un gran truco. Cuando le esté presentando una idea a alguien muy famoso simplemente mírelo a los ojos e imagíneselo en el baño y así verá como los nervios se controlan y la confianza triunfa. Un consejo íntimo que jamás olvidaré.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

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