Antes que nada les cuento que en SoHo me están proponiendo que haga una sesión de fotos y que salga desnuda. Me han puesto a pensar mucho con eso pero tal vez lo haga el día que decida retirarme de lo que hago. Por el momento es difícil pues si sigo en lo estoy no pararían de asediarme y se volvería complejo.  Rápidamente les cuento que mis tarifas varían mucho, a través de la página (donde no se me ve la cara tampoco) mi tarifa es de 300 mil pesos la hora. Pero les digo que eso varía pues con los extranjeros es más caro (les cobro en dólares) y hay clientes que me pagan mensualmente, como un sueldo. Sí, así como lo oyen. Hay un par de clientes que me citan siempre el mismo día a la misma hora y en el mismo lugar y ellos prefieren pagarme un cheque mensual por adelantado. Me pagan 8 citas por adelantado. Para mí está muy bien pues si por alguna razón no pueden verme, igual ya me pagaron. Ellos dicen que prefieren darme un cheque mensual a que cada vez que me ven estar sacando plata y plata.

Yo les hablo crudamente: así como la gente hace sus cuentas de mercado, gastos, luz, teléfono, etc, hay unos que incluyen en sus gastos a las putas. Es así, hay adictos a nosotras. Un cliente que era muy millonario me contó que casi se quiebra pues todos los días, estando en su oficina, comenzaba a pensar en putas y putas y salía todas las noches con una diferente. Era millonario pero esa gastadera en sexo lo llevó a un psicólogo y a un tratamiento que lo fue sacando de esa adicción. Todavía no se ha salido del todo (por eso me llama) pero admite que ya solo lo hace dos veces al mes o incluso una.  !Pero ya no todos los días! ¿De qué le servía ganarse como 25 millones mensuales si se le iban en sexo? Porque adictos los hay, es como el que toma trago o fuma, el sexo es una adicción y yo he aprendido a saber quién busca una relación esporádica y quién está apenas satisfaciendo la relación del día.

En esa medida les quiero responder una de las inquietudes que más he visto en los comentarios: qué es ser buen polvo y si siempre tengo orgasmos. Respondo primero la segunda inquietud. Si llevara una estadística diría que el 75 por ciento de las veces finjo orgasmos o ni siquiera tengo necesidad de hacerlo pues ustedes ni se preocupan porque yo me venga. La mayoría se viene y listo, y los entiendo, me pagan para hacerlos venir no para hacerme venir a mí. No estoy reprochando nada ni quejándome, solo digo la verdad. Hay veces en que los tipos están tan pasados de tragos que ni se les para bien o también les cuesta venirse y, sí, en esa medida me hago la arrecha y les subo el ego diciéndoles que son unos polvazos, etc, etc. Pero también debo decirles que en el 25 por ciento restante de los polvos sí consigo venirme. Y me gusta, y lo disfruto, y de esos polvos es de los que he tratado de hablar aquí porque si no sería un blog muy aburrido, ¿no les parece?

Me gusta venirme mucho, con fuerza y tengo la capacidad de venirme muchas veces. Me gusta hacerme arriba y si veo que el tipo a lo mejor no la logra solo, comienzo a tocarme a la vez por encima del clítoris muy rápido con tres dedos. Hay tipos que les excita que mientras me lo están metiendo yo también me voy masturbando a la vez. Eso lo hago mucho, masturbarme me da casi la certeza de que me voy a venir por montones. Hay otros clientes que me hacen venir mucho porque son buenos en la cama, porque quieren buen sexo y me hacen sentir como la amante que soy.

Y aquí viene la respuesta a la primera pregunta: para ser buen polvo deben pensar en la mujer. La mayoría me pide que me desvista, a los 3 minutos ya me los están metiendo y a los 5 ya se vinieron. Para ellos, perfecto. Para mí, no. Y aquí hablo, creo, por muchas mujeres y no necesariamente acompañantes como yo. Ser buen polvo es muy fácil, todo comienza con caricias suaves, tal vez con caricias por encima de mi ropa interior, con uno que otro beso en mi abdomen, luego en mis tetas (las tetas hay que saberlas chupar, eso no es así como así), que me cojan el culo duro, a veces me gusta que me hablen fuerte que me digan que les muestre mi culo, que me ponga en cuatro, que me toquen mientras ellos se tocan. Todo eso va calentando el ambiente y cuando llega el momento de que me lo metan, yo estoy enchufada y ellos también. Y antes de que me pregunten por el tamaño sí creo en esa frase de siempre: “no importa si es grande o chiquito, lo que importa es lo que dure durito”.  Es así. He visto penes enormes pero eyaculadores precoces ¿y entonces? El buen polvo está en la forma de tocar, de que me cojan, de que me hablen, de que me hagan sentir mujer-mujer en la cama. Que se concentren en mis tetas y me las chupen bien durante un par de minutos, es lo máximo para mí. Y no todos lo hacen, por torpes, por inexpertos, por borrachos o por lo que sea. En eso, una mujer sabe muy bien lo que siente otra y por eso cuando las mujeres (no han sido muchas) me las chupan, generalmente lo hacen mejor que los hombres. Ustedes me piden consejos, y yo hablo con sinceridad.

Un beso para todos.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.

Contenido relacionado

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.