Agárrese el pelo. Un pelo en la mitad de una sesión de sexo oral puede atrofiar una erección.

No coja el pene con dos dedos, no sea asquienta; rodéelo con toda la mano.La piel del pene es muy sensible.

En la parte de arriba (el lomo, si fuera un caballo) es fácil producirles un destemple desagradable. En la parte de abajo (la barriga, si fuera un animal) sienten mucho placer.

Use los dientes con mucho cuidado; nunca en el glande, sino en la parte de debajo de la cabeza.

No hay buen sexo oral si en simultánea no hay masturbación. Con cuidado, masturbe sin dejar de pasar la lengua.

Más que en meter la cabeza del pene en la boca, concéntrese en lamer y mover a un ritmo creciente pero parejo.

Hable antes con su pareja para acordar cómo y dónde debe terminar la mamada.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.