Lo primero que debo decir es que antes de entrar al mundo del porno, tuve muy pocos amantes. Hoy me acuerdo —y me da un poco de risa— de que con mi primer novio duré mucho tiempo antes de poder tener sexo porque cuando él ya lo tenía duro, se me acercaba y estaba a punto de penetrarme, yo me quitaba por el susto que me daba. Hoy pienso que lo tenía como de nueve centímetros, nada que ver con lo que veo en mi trabajo, pero aun así me daba un miedo increíble. Un día —recuerdo también— conocí a un tipo divino que medía como 1,90. Yo pensé que así como era de alto, así lo iba a tener. Pero cuando se quitó el pantalón, ¡oh decepción! Sin embargo, la mayoría de los hombres con los que estuve tenían buen tamaño.

Hoy digo que soy una enamorada de los penes grandes, pero también puedo decir que no solo de eso depende un buen polvo. Lo digo por toda mi experiencia: un tipo con un tamaño grande no necesariamente es buen amante. Lo he vivido y me ha pasado que no he tenido ni un solo orgasmo con hombres muy bien dotados. En cambio, con otros que lo tienen más pequeño, he llegado a cinco orgasmos en una noche. Lo importante es tomarse su tiempo, querer que la mujer llegue realmente a un orgasmo con un ritmo constante, con un buen movimiento, e intentar varias poses para que no se vuelva monótono. 

Hay que pensar en más alternativas porque se siente bien cuando un hombre se toma el trabajo de estimular a la mujer antes de la penetración. Es muy frustrante cuando el tipo va al grano de una. Son ricos los besos, que nos penetren con los dedos, que nos hagan sexo oral. La clave en este punto es que laman la parte superior del clítoris porque es la más sensible y succionen ahí, chupen sin pensarlo dos veces. Los hombres piensan que es meter la lengua en la vagina y no es solo eso.

En cuanto a posiciones, en la que menos importa tenerlo grande o pequeño es en el misionero, porque ahí hay full penetración sin mucho esfuerzo. Yo personalmente disfruto más en cuatro y en la llamada ‘cucharita’, que es la posición del ‘arrunche’. En cuatro también se siente bien sin importar el tamaño, excepto si la mujer tiene la cola muy grande. Ahí puede ser un poco más complicado. 

Es muy rico que sepan chupar las tetas. A mí me gusta que me las laman y que me las cojan fuerte, pero no me gusta que me muerdan el pezón. Hablo por mí. A veces los hombres se pasan cuando las mujeres tienen el pezón muy largo y a veces hay que ser más suaves y cuidadosos que bruscos. 

No es tan difícil. Definitivamente los que no lo tienen tan grande, no se preocupen. Lo digo yo, sin ninguna duda: el tamaño no importa.

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