Una cuenta de 34.000 pesos por un calentado y un jugo de mandarina detonó la idea de abrir Supercalentaos, un restaurante que tiene como bandera la justicia alimentaria. ¿Cómo es posible que 300 gramos de arroz y un poco de papa, plátano y carne sumen semejante cifra?, se preguntan todavía sus dueños. La imagen del lugar es un superhéroe, Supercalentao, quien librará a los bogotanos de los exorbitantes precios que deben pagar por su alimentación. Pero este superhombre quiere pelear también contra otras de las malas prácticas de la industria gastronómica en la capital.
Este es su plan:
Misión: Combatir la espera eterna de mesas y domicilios, la indignación que producen las filas de los carros de los escoltas afuera de los restaurantes, el uso de ingredientes de baja calidad y el margen de utilidad excesivo.
Cómo luchar: Contratar un 50% más de las personas necesarias para garantizar una entrega de máximo media hora en los domicilios; preparar la comida con los ingredientes más frescos y cocinar sobre el pedido; abrir todos los libros de contabilidad al público en el blog www.supercalentaos.co para que la gente sepa cuál es el margen de utilidad y no se sienta robada.
La carta: Es pequeña pero selecta y, como su nombre lo indica, se especializa en calentaos. Recomendamos el árabe, que trae lentejas, pollo, curry, pan árabe y un aderezo de yogur con hierbabuena, y la chaufa, que viene con lomo, cebollina, huevo, pimentón y salsa de jengibre y soya. Otras opciones son el criollo, el paisa, el marinero costeño y el de verduras.

 Aliste la billetera: Este es el único restaurante en la ciudad donde el cliente decide el valor de su plato. Todos los calentaos cuestan lo mismo y en la carta hay dos precios: El mínimo, 9000 pesos, que da para pagar los costos fijos de la comida y el local; y el sugerido, 12.000 pesos, que le indica al comensal cuál es el monto justo para que el restaurante reciba algo de utilidad. Usted decide cuál quiere pagar.
Los beneficiados: Usted puede donar 3000, 5000 o 7000 pesos. Como dice su propietario, este monto extra “no aumenta la porción de su comida pero sí el tamaño de su corazón”, pues está destinado a la Fundación Tiempo de Juego, que se ocupa de alejar de la violencia a los niños de Altos de Cazucá por medio de programas relacionados con el fútbol.
Los villanos: Se reservan el derecho de admisión a senadores, contratistas corruptos y malandros en general.

SUPERCALENTADOS
Dónde: Cra. 13 #96- 41 (detrás de Gaira)
Domicilios: 2189303
Redes sociales: @Supercalentaos, Facebook: Supercalentados

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