1. Evite a toda costa este diciembre ir a ver los falsos venados, los falsos pinos emulando un falso polo norte en la Peluquería Norberto. Si es para que la sobrina se haga unos bucles y se corte la horquilla del capul, pues bienvenido sea. Pero si es con fines turísticos, absténgase.
 
2. Si ha sucumbido a la tentación de ir a la peluquería, evite llevar a la abuela a la que hace poco se le fracturó la cabeza del fémur por ponerse a correr un biombo sin ayuda. Empezando porque ¿quién la manda ponerse a correr biombos sin pedirle ayuda al hijo desempleado de 40 años con el que convive.

3. Si no hubo otra opción, y decidió ir usted a la peluquería con la prima arquitecta que vive en Albacete, España, y triunfa como niñera y que todo el mundo acaramela para hacerse a sus remesas, en la foto —porque vendrá una foto—, evite la mano en la cintura como si posara para la Minicromos, la sonrisa calcada a lo Marlon Becerra y hacerle la V detrás de la cabeza al abuelo.
 
4. Si se ha dado la pela de ir a ver la puesta en escena, por ningún motivo —óigase bien— tome usted las fotos con el celular. Menos si está en un plan prepago. Tenga la mínima decencia de llevar una cámara, una digital, una con zoom y display y mode y esas cosas que la prima no sabe pronunciar con corrección aunque tararee todo el día canciones de Jay Lo.
 
5. Para evitar ser lobo, en lo posible, cuando vaya a Jeans and Jackets haga el esfuerzo mental de no comprar exactamente lo que tiene el maniquí de la vitrina. Compre el pantalón que está exhibido y algo distinto en —yo qué sé— Shetland o en Zephir; algo que le permita parecerse a los actores por los que vota en TVyNovelas. (Sé que va contra sus principios, pero absténgase de votar en el premio TVyNovelas).
 
6. Y ya que he tocado el tema de las novelas, es importante tener los conceptos claros. Después de haber visto el lado humano de Marbelle usted se preguntará ¿Es Marbelle un ídolo? Le respondo: sí. ¿Es Marbelle loba? Le respondo: ¡Por Dios! ¡Solo le falta tener a Rómulo y Remo succionándole cada una de sus tatuadas y siliconadas tetas!
 
7. Evite, en tanto le sea posible, emular a Marlon Moreno. El actor pasó los 20 puntos en el raiting y, desde entonces, se viste como un indígena kogui bohemio pop. Sí. Pero no intente remedarlo. No caiga usted en la trampa de la pañoleta en la cabeza. Cuando usted sea actor de reparto de la academia Ronald Ayazo, vaya y venga. Por lo pronto, siga lavando su Fiat Mirafiori en shorts —ojo, no chores— y la camiseta manga sisa como lo ha hecho siempre.
 
8. Si es de su resorte, por ningún motivo bautice a su hijo con el nombre Marlon, recuerde que la fama de las celebridades es pasajera. Busque nombres neutros y universales como Carlos, Andrés, Jaime o Lincoln Palomeque.

9. Hablando de hijos, es sabido que el mayor evento social de un lobo son los bautizos y primeras comuniones. Sea auténtico, no trate de parecer lo que no es. Por ejemplo, no llame a Silvia Tcherassi a cotizar vestidos para primera comunión; no solo es lobo sino que, créame, no le va alcanzar. No, señor, ni sacando las cesantías.

10. Evite a toda costa en estos eventos emborracharse. Si lo hace, evite hacerlo con Baileys, es decir, lo que usted llama sabajón. Si se emborracha evite ponerse la camiseta del Santa Fe sobre el vestido de corbata.
 
11. Evite el aplauso. Usted es dado a aplaudir. Evite hacerlo en los siguientes eventos: cuando oye un chiste en Sábados felices. Cuando aterriza un avión. O para llamar al mesero. Eso no le va bien. Y recuerde, en los eventos familiares no siempre hay que dar un discurso, no siempre.
 
12. Si ha decidido ofrecer un menú ligero para la ocasión, tenga en cuenta que cuando se dice ligero se hace referencia a una ensalada, no a una bandeja paisa servida a gran velocidad. Porque ligero es liviano, no rápido. Use bien la palabra porque si le dice camine ligero a su abuela, ella corre y se tropieza con los enanos y los hongos de yeso del antejardín y vuelve a quebrarse la cabeza del fémur.

13. Evite, entrado en gastos, en insistir que la niña o la "nena", como le dice usted, sea fotografiada el día de su primera comunión en Bené con fondo azul y firma plateada argumentando que la foto, en la sala, al lado del gamín de brazos abiertos de Gordillo, se vería bonita.
 
14. Por último, evite las frases de cajón. Cuando acabe de oír un happy birthday, no le diga a la persona que cumple "ya ni sopla". O, si está en una cena, evite el tristemente célebre "el problema era de hambre". No sea obvio. Si se va la luz no diga "se fue la luz". Evite frases de cajón mezcladas: "no le hace gol ni al arco de Lambert". No se refiera al jefe como "el pluma blanca". No amoneste a sus subalternos con la expresión "qué belleza". Prefiera el verbo "poner" a "colocar". Use sin prejuicios la palabra "chiquito" y, muy importante, aprenda a decir "no" antes que decir "lo que te diga es mentira".

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