En el Antiguo Egipto

Según el Papiro Ebers, un tratado de medicina del año 1500 a.C., las mujeres utilizaban gusanos, grasa de hipopótamo, caparazones de tortugas y hasta sangre de animales para depilarse todos los pelos del cuerpo. 

En la Grecia Antigua

En esa época, la alta sociedad consideraba que los vellos púbicos era una característica bárbara. Por eso en las grandes esculturas femeninas griegas aparecen las mujeres completamente afeitadas.

 

En el Imperio romano

Las señoras de la crema y nata del Imperio romano se depilaban desde la adolescencia usando estas herramientas. Las cortesanas tenían unos esclavos llamados ‘alipilarius’, que trabajaban en los prostíbulos y se dedicaban a depilarlas.

En las Cruzadas

En el islam, el fitrah es una doctrina que, entre otras cosas, les exige a los hombres y las mujeres afeitarse el vello púbico. Los caballeros templarios no solo regresaron de las Cruzadas (1095 -1291) con el ajedrez y el álgebra, también llevaron a los reinos europeos esta práctica. 

 

Final de la Edad Media

En 1450, la gente no se caracterizaba por su higiene y las ladillas eran un problema de salud pública. Algunas mujeres optaron por rasurarse y cubrir su intimidad con una especie de peluca llamada ‘merkin’. 

 

En el Renacimiento

La moda de depilarse empezó a decaer por cuenta de la mojigatería de Catalina de Médici, reina consorte de Francia a mediados del siglo XVI, quien les prohibió esa práctica “inmoral” a las mujeres de su corte.

 

A principios del siglo XX

La ropa de las mujeres se volvió más reveladora después de 1900. Gillette aprovechó esto y sacó al mercado una máquina de afeitar exclusivamente para que ellas se despojaran de todos esos pelos “indeseables”.

 

Mediados del siglo XX

Playboy, creada en 1953, se negaba al principio a publicar “obscenidades”. Después del lanzamiento en 1969 de Penthouse, que sí mostraba vellos púbicos, empezó una guerra mediática que Hugh Hefner llamó la ‘guerra púbica’.  

 

En los años ochenta

Las revistas eróticas de esta época empezaron a prescindir cada vez más de los vellos púbicos en las modelos. Entonces se empezaron a desarrollar nuevos estilos como ‘el triángulo de las bermudas’ o ‘el bigote de Hitler’.

En el siglo XXI

Hoy, las mujeres depiladas pueden utilizar lo último en la moda: unos cristales de colores que también pueden usarse en las tetas. Una mujer más natural siempre va a poder usar los tintes especiales para el vello púbico.

Derecho de autor: marcellophoto / 123RF Foto de archivo

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