La hora sin sombra
Osvaldo Soriano
El padre, enfermo de cáncer, se vuela del hospital y el hijo sale a buscarlo, como en una novela policiaca. La diferencia aquí es que la búsqueda de ese padre ausente y enigmático —vendedor ambulante de películas de la Paramount, correo clandestino de los peronistas— lo llevará a encontrase con sus recuerdos perdidos, es decir, consigo mismo. “Mi padre había salido de su selva para sacarme de la oscuridad”.

La carretera
Cormac McCarthy
Ha ocurrido una hecatombe. Los días son grises, los ríos son oscuros y cada noche es más tenebrosa que la anterior. El padre camina con su pequeño hijo en busca de un lugar de salvación. Buscan comida y evitan los caníbales. En su azarosa marcha mantienen viva la llama de una humanidad casi extinguida con unos diálogos hermosos y sobrecogedores: “¿Nos vamos a morir? Algún día. Pero no ahora. Y todavía vamos hacia el sur”.

La vida de mi padre
Raymond CarverRaymond Carver, el hijo, es uno de los grandes escritores contemporáneos. Raymond Carver, el padre, fue primero un jornalero agrícola de Arkansas y luego, un obrero en el estado de Washington. Un hombre con problemas de alcohol a quien finalmente lo quebró la vida. El hijo evoca al padre sin educación con ternura y con cierta condescendencia. Hasta que cae en la cuenta de que nadie le había enseñado tanto como él: “Escribe sobre cosas que sepas”.

El olvido que seremos
Héctor Abad Faciolince
Si la carta al padre de Kafka es una historia de odio, esta lo es de amor y de agradecimiento. Lo cual no quiere decir que sea idílica. Al padre de Héctor Abad lo asesinaron por defender la salud de los pobres. Este testimonio es conmovedor porque reivindica la figura del padre sin odio y sin venganza.

Los hombres y Las botellas
Julio Ramón Ribeyro
Luciano nació en una barriada miserable, pero logró salir adelante por sí mismo. Hasta que un día, la visita inesperada de su padre, después de muchos años de no verlo, lo vuelve a hundir en el pasado. Luciano lo perdona. Lo que no le perdona es que haya roto para siempre “la ilusión de padre”.
Mi oído en su corazón
Hanif Kureishi
Conversar con el padre, comprenderlo: el tema de este libro es irresistible. Aunque nada fácil. ¿Quién lo consigue plenamente? Cuando uno es joven vive descuidado al lado de su padre y, después, al llegar a la edad de entenderlo, ya se ha ido: casi siempre es tarde. Deberíamos poder hablar con él de tú a tú, pero hay un hecho inexpugnable: nunca lo alcanzaremos, nunca tendremos la edad de nuestro padre. A menos que, como ocurre en este libro, lo hagamos mediante un diálogo póstumo.

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