Desde niña, Natalia ha tenido la vocación de abogar por los animales maltratados o abandonados, pero siempre se ha sentido muy frustrada por lo poco que logra sin la ayuda del Estado. Por eso, empezó a liderar la articulación de muchas fundaciones de protección animal a nivel nacional para lograr un cambio más grande. Desde 2008 se comenzó a realizar en varias ciudades la marcha por los derechos de los animales, que al año siguiente se volvió internacional, y se celebró en 67 ciudades del mundo. De hecho, en octubre pasado, en Bogotá las personas que salieron estuvieron a punto de llenar la Plaza de Bolívar.

Con este logro, la iniciativa empezó a crecer y a llamar la atención de los congresistas. Así, el tema de la protección de los animales entró poco a poco a la agenda política en el país. Sin embargo, según Natalia y el grupo ahora organizado de animalistas llamado Plataforma ¡ALTO! (Animales Libres de Tortura), todavía falta mucho trabajo para que el Estado asuma la problemática del maltrato animal. Para ello, se debe invertir en educación con el fin de enseñar que los animales no deben ser objetos de compra y venta, y en crear espacios para atender a los individuos abandonados y enfermos.

Si le gusta la causa de Natalia y Plataforma ¡ALTO!, búsquelos en Twitter como @plataformaalto, en el fan page de Facebook Alto Plataforma Animalista o escríbales a altoplataforma@gmail.com. Un poco más de ayuda es lo que hace falta.

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