No

Pablo Larraín 2012

Siguiendo la tradición de cintas como Machuca o Post mortem, es una de las buenas películas del actual cine chileno sin miedo a referirse a la dictadura de Pinochet. Esta vez, la historia de un publicista exiliado que regresa a Santiago y lidera una campaña contra el plebiscito de 1988. Contada con acertada ligereza, cierra un ciclo en la prometedora carrera de su director y refresca la forma en que este tipo de relatos han sido llevados al cine.


Che
Steven Soderbergh 2008

Tal vez sea la biopic más ambiciosa de las que se hayan hecho por recrear la vida de Ernesto Guevara, esta vez basada en su diario. Dividida en dos partes y lanzadas el mismo año, la producción es impecable, al igual que la interpretación de Benicio del Toro, aunque su versión de los hechos haya sido tan criticada por los seguidores del líder argentino. En cualquier caso, un emocionante documento sobre el revolucionario del siglo XX más recordado del continente.


Z
Costa Gavras 1969

Costa Gavras es un director comprometido con la política. En Z retrata la conspiración tras el asesinato de un activista de izquierda perpetrado por un gobierno corrupto. Basada en una novela de Vassilis Vassilikos, ganó el Óscar a mejor película extranjera en 1969 y se convirtió en película de culto inmediatamente.


Good Bye, Lenin!
Wolfgang Becker 2003

Una ferviente partidaria de la República Democrática Alemana cae en coma durante los días de la caída del muro de Berlín. Cuando despierta, el mundo ya no es el que amaba y sus hijos intentan recrearlo para que no se entere del cambio y no perjudicar su salud por la noticia. Burlona y analítica por igual, reivindica una nueva tendencia del cine alemán y hace un entrañable retrato de lo peor y lo mejor de la época.

La vida de los otros
Florian Henckel von Donnersmarck 2006

Gran ópera prima de su director, es una muestra de la retorcida red de espionaje de la República Democrática Alemana en 1984. En medio de la persecución, los personajes muestran la innecesaria soledad y el temor en los que vivían sometidos de cualquier forma. Austera en su estética, se pone cada vez mejor rumbo a su moraleja final. Después de verla, es normal que sienta cierto delirio de persecución.


La noche de los lápices
Héctor Olivera 1986

Basada en hechos reales, recrea la desaparición y muerte de un grupo de estudiantes disidentes en la ciudad de La Plata durante la dictadura militar argentina. Atrevida y austera en méritos técnicos, marcó a una generación e inició una senda en el cine latinoamericano.



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