El secreto: El encanto de este sitio es que está escondido. No se asuste si llega y se encuentra con que la dirección coincide con la de un centro comercial donde venden esmeraldas. Entre y camine hasta el fondo, ahí va a ver la puerta de Madre. Y si llega de noche, no se preocupe si ve todo cerrado, tiene que timbrar en la puerta del edificio para que el portero lo deje entrar.

La cocina:La carta es corta en comparación a la de muchos restaurantes, pero eso garantiza que todo lo que le sirven es bueno. De hecho, si usted es de los que se cuidan en exceso, es perfecto, porque todos los productos son frescos y orgánicos. Y no se afane, que la cocina está abierta hasta las 2:00 de la mañana. Lo mejor, todo pasa por el horno de leña.

Los recomendados: La pizza María Antonia, que tiene mozzarella, rúgula, jamón serrano y pasta de tomate natural; el antipasto Basquiat, de berenjenas, tomate, mozzarella y parmesano; la ensalada Clara Inés, que viene con tomates al horno, pesto, albahaca y mozzarella. Pero si prefiere, también le sirven un buen lomo, una pechuga de pollo o un plato al wok

El bar:Por las noches hay un Dj y música en vivo. No le ponen un género en particular, pero seguro va a tener la suerte de tomarse unos tragos puros con Sinatra a buen volumen. Además, toda la cerveza que quiera de Bogotá Beer Company y una selección de whiskies, tequilas, ginebras, vodkas, rones y vinos de primera.

La cita: De lunes a jueves, de 11:00 a.m. a 11:00 p.m. Viernes y sábados, hasta las 2:00 a.m.

Para que no se pierda: Madre queda en la calle 12 n.° 5-83. Y, por si acaso, el teléfono es 3426058.

Dese la pela: Las entradas y los platos fuertes van desde $12.000 hasta $29.000; los postres, desde $8000.

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