Se podría creer que Estados Unidos, después de 150 tiroteos masivos hasta la fecha, sabría cómo identificar potenciales asesinos. Pero por conveniente que sea es imposible encasillarlos bajo un mismo perfil. Es cierto que la gran mayoría son hombres, pero cada uno tiene un historial tan diferente que estudiar su pasado no arrojaría muchas pistas.

La única característica en su personalidad, que los medios de comunicación se han encargado de resaltar, es que tienen alguna enfermedad mental. Los tildan de ser personas solitarias, resentidas y desadaptadas. Esto no es falso del todo, pero, informan los expertos, las personas que están dispuestas a matar a extraños no tienen necesariamente una enfermedad.

Según el psiquiatra forense Michael Stone, de los 200 asesinos de masas que estudió, el 50 por ciento no tenía evidencia clara de enfermedad mental antes del ataque. De hecho, solo el 4 por ciento de las muertes en Estados Unidos por armas podría atribuirse a afecciones de ese tipo.

Pero como dijo Emma González, estudiante del Marjory Stoneman Douglas, sobre la masacre más reciente: “Esto no es solo un problema de salud mental. ¡(Nikolas Cruz) no les hubiera hecho daño a tantos estudiantes con un cuchillo!”. Porque aunque los lugares, motivos y víctimas cambian, el único rasgo constante es que todos matan con las mismas armas.

Esta es realmente la explicación más lógica de las masacres gringas. Los estadounidenses representan el 4 por ciento de la población mundial, pero poseen el 42 por ciento de las armas del mundo. A esto hay que sumarle que no hay una legislación estricta para el control de este arsenal, pues la constitución estipula que cada ciudadano tiene derecho a portar una.

Aunque el debate sobre el control de armas volvió a aparecer con la reciente masacre de Parkland, que les costó la vida a 17 personas, parece que nada va a cambiar. El próximo asesino puede estar fraguando la siguiente tragedia.

1. Nikolas Cruz (19 años)

Marjory Stoneman Douglas High School

Dónde: Parkland, Florida Año: 2018 Muertos: 17 Heridos: 15 Armas: 1 Desenlace: arrestado

Nikolas fue entregado en adopción cuando nació. Fue un estudiante muy problemático y por eso lo cambiaron de colegio tres veces. El Marjory Stoneman Douglas fue el último al que asistió hasta que lo expulsaron. Por haber amenazado a varios estudiantes, le prohibieron andar con maleta dentro del campus. En sus redes sociales encontraron información perturbadora: tenía fotos con rifles, había escrito comentarios como “voy a ser un tirador de escuela profesional” y otro en el que decía que quería imitar la masacre de la Universidad de Texas. También había subido una foto cortándose las venas. Su padre adoptivo murió en 2005 por un ataque de corazón y su madre adoptiva falleció en noviembre del año pasado por una neumonía, lo que para muchos fue el detonante final. El día de la masacre entró con un rifle al colegio y disparó a cada salón al que entró. Después tiró el arma al suelo e intentó camuflarse con los estudiantes. Fue capturado y está acusado de 17 cargos de asesinato premeditado.

2. STEPHEN PADDOCK (64 años)

Route 91 Harvest Festival

Dónde: Las Vegas, Nevada Año: 2017 Muertos: 58 Heridos: 422 Armas: 24 Desenlace: murió en el tiroteo

Paddock se dedicaba a apostar grandes sumas de dinero y a invertir en inmobiliarias hasta los 64 años. A finales de 2016, sin dar alguna razón, se dedicó a comprar muchísimas armas, todas legalmente. Seis días antes de la masacre se registró en el Mandalay Bay en un cuarto que tenía vista al lugar donde sería el concierto de música country. Ese día rompió el vidrio de la habitaciòn y disparó por alrededor de 11 minutos antes de suicidarse. Tenía todo meticulosamente planeado. Según los investigadores, estaba obsesionado por la limpieza, su comportamiento era algo extraño y mostraba poca empatía. No tenía una ideología política ni pertenecía a un grupo religioso, por más que el Estado Islámico intentara atribuirse la masacre a las pocas horas. Ni sus familiares ni su novia, quien estaba en Filipinas durante los hechos, sospecharon en algún momento que él tuviera una matanza planeada. Los restos de Paddock fueron enviados a la Universidad de Stanford donde analizan alguna anormalidad en su cerebro.

3. JAMES HOLMES (24 años)

Century 16 Movie Theater

Dónde: Aurora, Colorado Año: 2012 Muertos: 12 Heridos: 58 Armas: 3 Desenlace: condenado a 12 cadenas perpetuas

Holmes estaba haciendo un doctorado en Neurociencia. Según contó después, había elegido esa carrera para entender las dificultades personales que padecía desde pequeño. Buscó ayuda en la Universidad de Colorado y lo remitieron a un psiquiatra, pero su estado mental se deterioró y tuvo que retirarse. Durante una década, y en más de una oportunidad, expresó su deseo de matar, pero nadie lo creyó capaz. También parecía que estaba deprimido desde muy pequeño, e incluso a los 11 años intentó suicidarse. En menos de un año recolectó legalmente todo su arsenal. Escogió una sala de cine porque pensó que la Policía se demoraría en llegar, y la función de la medianoche de Batman: el caballero de la noche porque no habrían niños. Entró a ver la película y a los 20 minutos salió para coger sus armas y ponerse una indumentaria de protección. Durante el asesinato escuchó música tecno en unos audífonos para desconectarse de lo que pasaba. Finalmente, se entregó a la Policía y confesó que había puesto cerca de 30 bombas en su apartamento.

4. Adam Lanza (20 años)

Sandy Hook Elementary School

Dónde: Newtown, Conneticut Año: 2012 Muertos: 27 Heridos: 2 Armas: 3 Desenlace: murió en el tiroteo

La madre de Lanza era fanática de las armas y su hijo la acompañaba a que practicara tiro. El día de la masacre, lo primero que hizo fue matarla y tomar un rifle y dos pistolas que le pertenecían a ella. Días antes había intentado comprar otro rifle, pero no se lo vendieron porque se negó a que le estudiaran su pasado criminal. Una vez entró a la escuela primaria Sandy Hook, mató a 20 niños y seis adultos y se suicidó cuando llegó la Policía. Aunque se comprobó que actuó solo, nunca se supo por qué lo hizo. Los que lo conocieron lo describían como una persona tímida pero inteligente y tranquila. Se sabe que tenía el síndrome de Asperger y que había visto a psiquiatras y psicólogos en más de una oportunidad, pero este tipo de autismo no sugiere un comportamiento violento. Otra justificación que se dio es que era adicto a los videojuegos violentos y los jugaba desde muy pequeño. Sin embargo, no es evidencia suficiente para entender sus motivos. Por la edad de las víctimas, se pronunció toda la comunidad internacional, pero esto no cambió en nada la legislación sobre el control de armas en Estados Unidos.

5. SEUNG-HUI CHO (23 años)

Virginia Tech

Dónde: Blacksburg, Virginia Año: 2007 Muertos: 32 Heridos: 27 Armas: 2 Desenlace: murió en el tiroteo

Cho nació en Corea del Sur y a los 8 años emigró a Estados Unidos. Era estudiante de Literatura Inglesa en Virginia Tech y era su último año. Según varios analistas, su infancia fue dura y es probable que hubiera sido abusado sexualmente. Era solitario y violento, además de padecer varias enfermedades mentales como psicopatía, esquizofrenia y trastorno bipolar. Pedía que lo llamaran ‘signo de interrogación’ y vivía en un mundo de fantasía en el que aseguraba que tenía una novia que vivía en el espacio. En otra ocasión fue rechazado por una de sus compañeras e intentó suicidarse. Dicen que planeó la masacre en dos semanas, tiempo en el que compró las dos armas que usó, aunque es probable que llevara mucho tiempo queriendo matar. Después de asesinar a sus primeras dos víctimas, mandó 27 videos y un manifiesto a NBC News, que llegó tres días después, en el que explicaba sus motivos. También hizo alusiones a acosadores de menores y envió mensajes de odio hacia la sociedad en general y a la clase alta en particular.

6. Dylan Klebold (17 años) y Eric Harris (18 años)

Columbine High School

Dónde: Littleton, Colorado Año: 1999 Muertos: 13 Heridos: 24 Armas: 4 Desenlace: murieron en el tiroteo

Es una de las masacres más recordadas, no solo por la sevicia con la que se planeó, sino porque los asesinos la documentaron por completo y porque hizo parte del documental de Michael Moore, Bowling for Columbine. Klebold y Harris eran estudiantes de último año de la secundaria de Columbine, y aunque sus motivos no son claros, la hipótesis es que querían rivalizar con otros incidentes del mismo tipo ocurridos durante los noventa en Estados Unidos. El caso es que lo planearon con la intención de hacer mucho daño. Su idea era explotar una bomba en la cafetería —que mataría a unos 400 estudiantes— y rematar a los que escaparan. Tenían otros artefactos explosivos —incluso un carro bomba—, pero solo unos pocos detonaron. Los asesinos, entonces, dispararon a todo el que se les atravesó y, finalmente, se suicidaron. Una de las cosas que más impactó fue que Klebold había creado un blog en el que contaba todo lo que él y Harris harían. A pesar de que la página web fue denunciada al FBI, nunca se lo tomaron en serio.

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