1 Ford Modelo T - Estados Unidos - 1908

Básico, versátil, fácil de construir y de bajo costo, pasó a los anales como el primer auto de producción y comercialización masiva a escala mundial. En 1921, su operación representaba el 57 por ciento de la producción global de automóviles, y para 1927, su último año de existencia, se habían fabricado 15 millones de unidades. Se le atribuye que, tomando su ejemplo, la industria automotriz estandarizara el volante a la izquierda en la mayoría de mercados. Su motor solo producía 20 caballos de potencia, suficientes para impulsar la sociedad hacia el futuro.

2 Volkswagen Golf Mk1 - Alemania - 1974

Con la responsabilidad de reemplazar al Volkswagen Escarabajo, que cumplía cuarenta años, y de rescatar a la marca de un momento difícil, llegó el que para muchos es el mejor compacto de la historia. Su concepto innovador, plasmado por el genio italiano Giorgetto Giugiaro, se inclinaba por la funcionalidad e incluía aspectos como una carrocería de una sola pieza, capacidad para cinco pasajeros e interior muy espartano. Su impacto fue tal que en los primeros dos años de vida comercial alcanzó el millón de unidades vendidas, para convertirse en todo un hito de la industria.

3 Fiat Cinquecento Nuova - Italia - 1957

Definido por su artífice, el ingeniero Dante Giacosa, como un “scooter con techo”, el Nuevo 500 respondía a la necesidad del fabricante de un producto al alcance de muchos italianos. En él se redujeron al mínimo el peso y los costos de producción, y se le instaló un motor trasero de 2 cilindros que desarrollaba apenas 13 caballos. Su techo de tela, que se podía plegar en la parte trasera, lo hacía descapotable, mientras que la carrocería era de dos puertas con cuatro puestos, aunque en la práctica solo se podían usar los dos delanteros. Al principio, las ventas no fueron lo esperado, pero con los años se popularizó a tal punto que se le atribuye la motorización de Italia y gran parte de Europa.

4 Citroën DS - Francia - 1955

Durante dos décadas, Citroën desarrolló en secreto, de la mano del italiano Flaminio Bertoni, un auto con suspensión hidroneumática, transmisión semiautomática, tracción delantera y perfil futurista, introducido al mercado en el Salón de París de 1955. En los primeros quince minutos en venta, se hicieron 743 pedidos, que al final del día subieron a 12.000. Para 1975 se habían facturado más de un millón y medio de unidades. El DS (en francés, la déesse), con su diseño que evocaba la silueta de un tiburón, se volvió la absoluta “diosa” de los años 1950 en Europa. Su mérito radica en adelantarse a su tiempo en tecnología y diseño, convirtiéndose en un clásico desde el mismo día de su lanzamiento.

5 Land Rover Serie 1 - Reino Unido - 1948

Gracias a Maurice Wilks y su hermano Spencer, ingenieros de la firma Rover, nació este todoterreno inspirado en el Jeep Willys, que fuera presentado al mundo durante el Salón de Ámsterdam de 1948. Era solo un vehículo de trabajo, no contaba con ningún tipo de confort y aguantaba las condiciones más duras, pues los Wilks se empeñaron en que fuera un “híbrido” entre tractor y carro. Contaba con tracción total permanente, una toma de fuerza ubicada en la retaguardia, que podía impulsar a otro motor u otra máquina agrícola, y su propulsor era de 1,6 litros de 50 caballos. Casi dos millones de estos vehículos fueron construidos y vendidos, 65 por ciento de los cuales se estima que aún circulan por diversos rincones del globo.

6 BMC Mini - Reino Unido - 1959

Alguien dijo que de los momentos de crisis surgen las mejores ideas, y de la escasez de combustibles que sufrió Gran Bretaña a mediados del siglo XX, se creó uno de los vehículos más emblemáticos de la cultura británica de los años 1960, luego objeto de culto en todo el mundo. La British Motor Corporation le encomendó a Alec Issigonis el desarrollo de este compacto de bajo consumo, con espacio para cuatro ocupantes, cuyo bajo centro de gravedad le permitía tomar curvas a alta velocidad como si fuera sobre rieles.

7 Volkswagen Beetle - Alemania - 1938

El “carro del pueblo” (significado de la palabra alemana volkswagen) no necesita mayor presentación, ni justificación para ocupar este lugar. Lo creó Ferdinand Porsche, abuelo del diseñador del Porsche 911, por encargo de Adolf Hitler, quien quería ofrecer a la población una opción de movilidad barata, confiable, práctica y casi indestructible. Con estos requerimientos, se forjó esta revolucionaria pieza de alta ingeniería, en producción ininterrumpida durante la friolera de 65 años, con más de 21 millones de unidades construidas. Contaba con cuatro puestos, dos puertas, propulsión y motor trasero, frenos de tambor, caja de 4 marchas, motor de 986 centímetros cúbicos de desplazamiento y 25 caballos.

8 Mazda MX-5 - Japón - 1989

Conocido también como Mazda Miata, el mérito de este divertido convertible, inspirado en el Lotus Elan de los años 1960, estriba en que sin tratarse de un superdeportivo (mecánicamente hablando), ni tener un diseño innovador, además de que llegar al mercado mundial en un momento en que los descapotables estaban de salida, se convirtió en el vehículo de su tipo más vendido en el devenir automotriz. Aunque su motor era de 4 cilindros y 1,6 litros que producía solo 115 caballos, el Miata generaba “millones de sonrisas por galón”, según un popular anuncio publicitario.

9 Bentley Speed Six - Reino Unido - 1928

Para el legendario empresario Ettore Bugatti, era el camión más rápido del mundo, pues casi duplicaba el peso y el tamaño de los bólidos italianos de su época. De todas formas, se trataba de un auto de carreras “pura sangre”, concebido por Walter Owen Bentley para vencer a sus rivales en las pistas más prestigiosas del mundo, y del que solo se construyeron 182 unidades, una de ellas hoy en Colombia. Llevaba un motor de 6,5 litros y 190 caballos, que lo convirtieron en el modelo de competición más exitoso en la historia de Bentley. De hecho, algunos de sus propietarios trataron de romper récords compitiendo de “tú a tú” contra locomotoras, lo que le mereció el sobrenombre de Blue Train.

10 Aston Martin DB5 - Reino Unido - 1964

Asociar este superdeportivo con el agente secreto James Bond es casi obligatorio, por la afinidad de sus características, evidenciada en la película Goldfinger: audacia, sofisticación y poder. Construido por Aston Martin, pero diseñado por Carrozzeria Touring Superleggera, de Italia, lleva un motor en aluminio de 6 cilindros, que produce 282 caballos, conectado a una caja manual de 5 velocidades, la cual lo lanza hasta los 233 kilómetros por hora. No equipa lanzamisiles ni asiento eyector, como en los filmes de Bond, pero su elegante carrocería en aleación de magnesio le imprime un estilo extraordinario.

11 Mercedes-Benz Clase S - Alemania - 1972

Este elegante y más estilizado modelo (la novena generación de una familia de catorce) marcaría un antes y después en la industria automotriz, por encarnar la primera gran evolución en el segmento de los sedanes de lujo hacia lo que conocemos hoy. Incorporó por primera vez importantes adelantos como la cabina rígida, el tanque de combustible protegido contra choques y la suspensión independiente en todas las ruedas, entre otros. Fue pionero en llevar la denominación S, por la palabra alemana sonderklasse, que significa “clase especial”, muy apropiada para definir su ca rácter.

12 Porsche 911 - Alemania-1963

Este ícono indiscutible de los deportivos demuestra que un gran diseño, con ligeras modificaciones, puede romper la barrera del tiempo. Ideado por Ferdinand Alexander Porsche, hijo mayor de Ferry Porsche, este coupé de cuatro puestos y configuración “todo atrás” (motor y tracción) y baúl adelante, equipaba un propulsor bóxer de 6 cilindros que generaba 130 caballos y alcanzaba los 211 kilómetros por hora. Inicialmente se llamaba Tipo 901, pero Peugeot ya tenía registrada esa denominación, lo que obligó su cambio a 911. Llegó para sustituir al también exitoso 356, pero a la postre escribiría su propia leyenda.

13 Land Rover Range Rover - Reino Unido - 1970

Cuando todos pensaban que un todoterreno debía ser rudo por naturaleza, Land Rover tenía una idea más amplia: una máquina poderosa que superara los obstáculos más difíciles, pero que a su vez fuera muy cómoda y lujosa. Pionero entonces del segmento de utilitarios de lujo, el Range Rover empezó a gestarse en 1950 para llegar al mundo veinte años después, en carrocería de tres puertas, motor V8 de aluminio de 3,5 litros de desplazamiento y 124 caballos, tracción y frenos de disco en las cuatro ruedas, y caja mecánica de 4 marchas. Iniciaba así la historia de los 4x4 superlujosos.

14 Audi Quattro - Alemania - 1980

Ni más ni menos que el primer deportivo en equipar en serie un sistema de tracción integral en las cuatro ruedas fiable y accesible, que daría un nuevo enfoque a las competencias de rally (en las que fue invencible) y revolucionaría el mundo de los autos de calle de altas prestaciones. Atrás quedarían los problemas de patinazos y deslizamientos de las tracciones delanteras y traseras, respectivamente, para dar lugar a un control de manejo total que pronto fue aplicado a la mayoría de modelos Audi de producción en serie. Su motor era un 2,1 litros de 5 cilindros con turbocompresor, que producía 200 caballos para llegar fácilmente a los 220 kilómetros por hora.

15 Jaguar E-Type - Reino Unido - 1961

Destacado por muchos como el más bello del mundo, surgió del lápiz del ingeniero aeronáutico Malcolm Sayer en versiones coupé y roadster (o descapotable); y causó una verdadera sensación en el mercado por su silueta limpia, capaz de cortar el aire con gran eficiencia. Lo impulsaba un motor de 6 cilindros en línea de 3,8 litros que producía 265 caballos, con el que alcanzaba una velocidad máxima de 240 kilómetros por hora. Su diseño y estilo british fueron tan representativos que el MOMA de Nueva York le asignó un espacio en su muestra permanente como ícono de una época.

16 Citroën 2CV - Francia - 1948

En el corazón de muchos románticos está el Toute Petite Voiture, o TPV, denominación inicial que la marca gala le diera a uno de los más importantes precursores del segmento popular, pensando en el transporte de la población rural de la época. Era barato y muy básico, pero cómodo y eficiente. Su motor inicial era de tan solo 375 centímetros cúbicos de desplazamiento y producía 9 caballos de potencia, mientras que su extraña suspensión de resortes horizontales le daba una estabilidad a toda prueba. Se dice que Hitler pudo haber copiado algunos de sus elementos para su propio modelo popular, el Volkswagen Escarabajo.

17 McLaren F1 - Reino Unido - 1992

Considerado el vehículo de producción más rápido del mundo en su momento, al alcanzar los 370 kilómetros por hora, marcó el estándar de lo que serían los superautos y los hiperautos que le siguieron, entre otras razones, por emplear materiales como fibra de carbono, magnesio, Kevlar y oro, además de ubicar la silla del piloto en el centro y las de los pasajeros a los costados. También fue pionero con su alerón trasero, que se despliega al accionar sus frenos carbón-cerámicos y su motor BMW V12 de 6,1 litros capaz de producir 627 caballos.

18 Ford GT40 - Estados Unidos - 1964

Difícil decidir si se destaca más por su desarrollo de ingeniería o por su valor histórico, pues se trata del “juguetazo” con el que Ford le puso freno en seco a la hegemonía de Ferrari en las pistas europeas. Este “cohete” de 485 caballos, generados por su motor de 8 cilindros en V de 4,7 litros de desplazamiento, ganó por cuatro años consecutivos la mítica carrera de las 24 horas de Le Mans, en la que Ferrari fuera antes imbatible. Es la estrella principal de la cinta Contra lo imposible, con Matt Damon y Christian Bale, uno de los grandes estrenos de 2019.

19 BMW 328 - Alemania - 1936

Brillante en las pistas, este esbelto convertible de dos puestos, diseñado por Fritz Fiedler, reemplazó a su hermano mayor, el 326. Contaba con un motor de 6 cilindros en línea de 1,9 litros, conectado a una caja de 4 marchas, con el que desarrollaba 80 caballos y arañaba los 155 kilómetros por hora de velocidad máxima. Triunfó en la famosa carrera internacional de Eifel, disputada en Alemania, y en la Mille Miglia, en Italia. Liviano y poderoso para su época, su esqueleto tubular de aluminio le daba una gran ventaja sobre sus competidores.

20 Tesla Model S - Estados Unidos - 2012

Este sedán de lujo completamente eléctrico, de Tesla Motors, tiene capacidad para cinco pasajeros y su precio en Estados Unidos oscila entre los 100.000 y los 110.000 dólares. Cuenta con una gran batería de iones de litio que le proporciona una autonomía de 560 kilómetros entre cargas y una velocidad tope de 262 kilómetros por hora. Prácticamente sin competencia al momento de su lanzamiento, puso en apuros a los fabricantes de más pergaminos por su desempeño y tecnología, que incluye un descrestante sistema de conducción autónoma. Aún no se comercializa en Colombia.