Plataformas como Gleeden reportan un aumento en la búsqueda de libertad emocional y acuerdos de pareja más flexibles.
El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de promesas de gimnasio y dietas, pero hay una tendencia creciente que ocurre bajo las sábanas y en la privacidad de las reflexiones personales: el replanteamiento de la vida amorosa.
Tras el cierre de las festividades de fin de año, enero y febrero se han consolidado como meses de “quiebre emocional”, donde la pregunta “¿estoy en la relación que quiero?” cobra más fuerza que nunca.
Esta inquietud no es solo una percepción; las cifras lo respaldan. Según datos recientes de Gleeden, la plataforma líder en encuentros extraconyugales pensada por y para mujeres, el 2026 ha iniciado con una comunidad de más de 600,000 usuarios en el país. De estos, el 65% son hombres y el 35% mujeres, concentrados principalmente en un rango de edad de entre los 33 y los 43 años.
Para la reconocida sexóloga y experta en relaciones, Flavia Dos Santos, este fenómeno tiene una explicación simbólica y psicológica. Enero funciona como un espejo. Tras la intensidad de los encuentros familiares y los balances de fin de año, muchas personas sienten que han estado cumpliendo mandatos sociales en lugar de deseos propios.
“La verdadera fidelidad no siempre es hacia otra persona, sino hacia uno mismo”, explica Dos Santos. Según la experta, el inicio de año impulsa a las personas a diferenciar lo que realmente desean de lo que la sociedad espera de ellas, permitiéndose cuestionar la monogamia tradicional sin la carga de la culpa.
El crecimiento de plataformas como Gleeden, que ya cuenta con 13 millones de usuarios a nivel mundial, refleja un cambio en la conversación social. Ya no se trata solo de “engaño”, sino de la exploración de modelos como el poliamor, las parejas abiertas o la no monogamia ética.
El análisis de la plataforma sugiere que los usuarios buscan:
Honestidad emocional: Redefinir los contratos de pareja para que sean vínculos vivos y no imposiciones estáticas.
Espacios seguros: Entornos privados y discretos donde explorar la sexualidad sin etiquetas.
Empoderamiento femenino: Un enfoque donde la mujer tiene el control de su deseo y su privacidad.
La comunicación como herramienta de supervivencia
A pesar de lo que podría pensarse, replantear la relación no siempre significa el fin de la misma. Flavia Dos Santos enfatiza que sentarse a revisar los acuerdos puede fortalecer el vínculo.
En lugar de ver la curiosidad por otros modelos de relación como una amenaza, muchas parejas están utilizando este impulso de inicio de año para construir conexiones más transparentes y duraderas.
En definitiva, el 2026 parece marcar un año donde “amar” también significa tener la valentía de elegir cómo, cuándo y bajo qué términos hacerlo, dejando atrás los tabúes para abrazar una libertad emocional mucho más honesta.