En un país desarrollado se pueden conseguir hasta 12 métodos diferentes de anticonceptivos para mujeres y, aunque las pastillas son lo más frecuente, el simple hecho de tener muchas más opciones habla de lo bien cubiertas que están ellas al respecto. Los hombres, en cambio, jamás han logrado obtener una sola fórmula mágica que evite el embarazo diferente al condón o la vasectomía.

¿Por qué? Expertos en medicina reproductiva explican que la producción de espermatozoides y, por tanto, la posibilidad de bloquearla sin efectos no deseados es más complejo en el hombre. Además, ellas solo fabrican una célula sexual -el óvulo-, al mes, mientras que ellos producen continuamente espermatozoides.

Esto hace que la búsqueda de una píldora para hombres, sin que afecte su sistema hormonal, sea tremendamente complicada. Pero podría haber luz al final del túnel, gracias a un posible tratamiento que lleva varios años de estudio en diferentes laboratorios del mundo. Uno de ellos es el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva, liderado por la doctora Gabriela Noé.

En vez de una píldora, se trata de un gel que deberían aplicarse diariamente sobre sus hombros para evitar ser fecundos. Consiste en una combinación de dos hormonas: la conocida testosterona y otra llamada nestorone. Su efecto reprime la producción de espermatozoides a una concentración considerada infértil, es decir, menos de un millón por mililitro de semen. Lo logra de forma segura y sin afectar la calidad de vida de quien la utilice.

Si bien faltan muchas más pruebas y se espera que durante los próximos cuatro años se empiece a ensayar paulatinamente en pacientes, esta crema mágica es quizás la esperanza más grande de un método sencillo y eficaz de anticoncepción para hombres desde que existe la medicina reproductiva.