El escándalo de Clinton es todavía reciente. El primer mandatario de Estados Unidos estuvo a punto de caerse, lo cual no había sucedido en el pasado, o en todo caso, no por un escándalo sexual. Lo que tiene esta serie de particular no son tanto las nuevas revelaciones, como el hecho de que la presentadora del programa es ni más ni menos que Monica Lewinsky, la amante presidencial por quien se desató la crisis. Distinta a la mujer que el mundo conoció en los noventa, aparece elegante, segura de sí misma y suficientemente empoderada como para contar su propia historia.

Revela que llegó a ser pasante en la Casa Blanca por las calificaciones que sacó en la universidad y las conexiones de su familia. También relata cómo fue ella quien abordó a Clinton y no al revés. Lo había visto un par de veces en la conocida West Wing (ala oeste del palacio), y en su primer momento solos, le dijo: “I have a crush on you”, cuya traducción sería similar a: "Estoy tragada de usted”. En adelante, Clinton no pudo contenerse, más que todo por la poderosa atracción física que sentía por Monica, de quien brotaba puro erotismo. Ella misma confiesa que antes de declarársele al presidente, para llamar su atención, se subió la falda hasta mostrarle la ropa interior.

Así sucesivamente, Lewinsky sigue con el destape de más intimidades de la relación. Aclara que, por respeto, nunca pasó nada en el Salón Oval, la oficina del mandatario, como se ha dicho. También especifica que nunca hubo penetración. De las treinta y tres veces que se reunieron sin compañía de nadie más, según el registro de ingresos de la Casa Blanca, solo hubo eyaculación en seis. De resto, el presidente conversaba con ella sin tocarla.

CLINTON NEGANDO EL AFFAIR. En televisión y con su esposa Hillary al lado, el mandatario le dijo a todo el pueblo estadounidense: “Nunca tuve sexo con esa mujer”.

Ahora que Monica se convirtió en un símbolo del #MeToo, reclama que, dada la posición de poder de él, en contraste con su propia ingenuidad, fue acosada sexualmente. El bullying del que fue víctima, según sus propias palabras, no lo ha sufrido ninguna otra mujer en la historia. Su nombre se convirtió en sinónimo del sexo oral, y esa práctica, que era relativamente tabú hasta el momento, fue tema de conversación en todos los espacios de televisión y, en consecuencia, en todas las casas.

En sus seis capítulos, The Clinton Affair también recoge el desgarrador testimonio de sus papás, Bernard y Marcia, quienes relatan cómo el escándalo afectó no solo a su hija, sino a toda la familia. El padre asegura que el día que Monica lo invitó a conocer la Casa Blanca, lo desconcertó el exceso de amabilidad que Clinton tuvo para con él. Fue la primera vez que pensó: "Aquí hay algo raro".

LINDA TRIPP. La amiga que traicionó a Mónica al grabar sus conversaciones privadas.

Pero, sin duda, uno de los aspectos más interesantes de la serie son las grabaciones de Monica con Linda Tripp, la amiga que la traicionó. Después de cada encuentro con Clinton, ella la llamaba y le contaba gráficamente los detalles de lo que vivía. Linda esperaba ansiosa las conversaciones con la grabadora prendida y cada uno de esos casetes les llegaron a los medios de comunicación y a la justicia estadounidense. Así quedó registrado, por citar un caso, el momento en que Linda le dice a Lewinsky que no lave ni se deshaga del famoso vestido azul con manchas de semen. Sus palabras textuales fueron: “Te garantizo que algún día te servirá".

En fin, usted no querrá apartarse del televisor con este revivir de aquellos turbulentos sucesos que traumatizaron a Estados Unidos. No se la puede perder.