Las mujeres bailan twerking para ser sexys.
Las mujeres bailan twerking para ser sexys. | Foto: Getty

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La sensualidad del «Twerking» que obsesiona a las mujeres y excita a los hombres

Por: Soho.co

El baile de las redes sociales por excelencia es el «twerking», con el que las mujeres demuestran sus dotes y lo que son capaces de hacer con la cadera. A la fecha se ha convertido en una ola viral que todas quieren hacer y seguramente usted disfruta ver.

Por siglos, el baile ha tenido una connotación cultural y para muchas comunidades las danzas son una puerta para la atracción sexual entre hombres y mujeres, así como una invitación a la fertilidad. Con la explosión de las redes sociales y la posibilidad de producir videos cortos, sencillos y de largo alcance entre las audiencias como los que se ven en TikTok o en los reels de Instagram, los contenidos con bailes sugestivos han crecido considerablemente y se han convertido en una obsesión para las mujeres y en un deseo explícito para los hombres.

Uno de ellos es el twerking que “es un baile que tiene sus orígenes en las danzas africanas y que mezcla la fusión entre twich o twist, que significan contracción o torsión, y jerk, que quiere decir movimiento rápido o espasmódico, lo cual podríamos traducir como movimiento de sacudidas”, de acuerdo a Michelle Fiore, quien tiene un estudio de baile en Bogotá y describe en su cuenta de Instagram al twerk como un baile que disfrutan tanto hombres como mujeres.

Aunque este tipo de danza existe desde el siglo XIX, se empezó a expandir en la década de los 80 con la diáspora africana, ya que proviene de otro tipo de danza que es conocida como baikoko mapouka.

El twerking se hizo popular durante el 2013 gracias a artistas de talla mundial como JLo, Anitta y Miley Cyrus. Esta última se presentó en los MTV Video Music Awards con un show en el que su trasero dio de qué hablar y aunque en su momento fue juzgada por realizar un ‘baile obsceno’, hoy esos mismos movimientos se han convertido en el símbolo de la sensualidad y la sexualidad de las mujeres del común, que buscan demostrar su capacidad para mover el culo.

Remontándonos al origen del twerk, lo primero que hay que decir es que el término es aceptado por el diccionario inglés de Oxford, pero no es el nombre original ni oficial del baile. Oxford define el twerk como “una forma sexualmente provocativa, que utiliza movimientos de empuje de caderas y de la parte inferior, en una posición en cuclillas baja”, pero ese movimiento de caderas y de nalgas, fue creado bajo la cultura bounce con el nombre booty shaking dance.

Andrea Brown es una de las exponentes colombianas de la cultura del twerking y en conversación con SoHo explicó que twerk es la palabra que se refiere solo a un movimiento específico, pero que es el más popular dentro de la cultura y es el del empuje de caderas. Sin embargo, mover las nalgas va mucho más allá que la vibración de la cadera.

En los últimos años, se impuso el concepto del twerking y así se ha creado una nueva ola sexual detrás de lo que sus exponentes reconocen como un arte y un don que no todos tienen, pero que cualquiera puede adquirir. “Muchas dicen ‘es que sólo es mover el culo’, bueno, pues entonces venga a mover el culo a ver qué tan fácil es”, cuenta con gracia Andrea en defensa de muchos de los prejuicios que tiene el también llamado booty dance.

Culturas que se mezclan

Brown es una colombiana perteneciente a la comunidad indígena Murui del Amazonas, que en el 2017 decidió incursionar en las redes sociales para compartir lo que es su pasión: bailar. En ese momento ya llevaba tres años por fuera de su pueblo y teniendo en cuenta que estaba estudiando licenciatura en artes escénicas con énfasis en teatro, Instagram era la opción ideal para compartir lo que hacía.

A pesar de que en ese momento no conocía el booty shaking dance, lo que compartía en su cuenta eran algunas de las canciones que le recordaban su infancia. Andrea Brown creció muy cerca de la cultura brasileña y bailaba samba, lambada y batucada. Teniendo los movimientos de esas danzas, sus caderas empezaron a bailar otra cosa que para entonces ella desconocía.

Cuenta que muchos asociaban sus movimientos con lo que llamaban twerk. “Ahí fue cuando empezaron a surgir muchos cuestionamientos sobre ‘¿por qué será que la gente asocia mi forma de bailar con este género, pero qué tiene este género?’ No conozco nada, vamos a indagar, vamos a intentar a ver cómo nos va y así fue que yo inicié por ese movimiento del twerk”, expresa.

Dándose a conocer en redes sociales, logró llegar a miles de personas que empezaron a interesarse por aprender lo que ella podía hacer y así empezó a dar clases virtuales y también presenciales en su casa.

Por otro lado, Michelle, fundadora de su propio estudio de baile, es venezolana, empezó a bailar desde los cuatro años y se formó como bailarina integral en su natal Venezuela. En 2017, emigró hacia Colombia por la situación económica de su país y llegó a trabajar a Bogotá. Al inicio, dice que empezó a hacer lo que había y luego llegaron a su vida unas personas que tenían una sex shop y allí se quedó por un buen tiempo.

En medio de la lencería, sexys disfraces para juegos de rol y otros juguetes sexuales, Michelle empezó a dar clases de pole dance a las chicas que además de divertirse con los objetos que podían adquirir en la tienda en compañía de sus parejas, querían darle un ambiente diferente a sus relaciones con esta práctica que enciende la llama en la intimidad. No obstante, Michelle identificó que el twerking estaba empezando a tomar fuerza y también movía a las mujeres que se interesaban en su sexualidad, por lo que decidió ofrecer clases de esta danza.

Después de un tiempo, fortaleció su comunidad y empezó a dar clases en una academia más formal hasta que los ahorros alcanzaron para alquilar su propio espacio, al que cada vez más personas se unían. Cinco años más tarde y con ayuda de su novio, según cuenta, pudo alquilar el espacio en el que tiene más de 3 salones para dar clases de twerking y pole dance.

Las ‘duras’ del Twerking en el mundo

El título de la reina del twerk es uno que varias bailarinas quieren tener, sin embargo, en el mundo hay dos referentes que cualquiera que esté interesado en la práctica del twerking tiene el radar. Una de ellas es la bailarina y cantante estadounidense llamada Lexy Panterra, quien en sus redes sociales cuenta con más de 2,8 millones de seguidores.

Desde 2015, Lexy Panterra empezó a publicar su contenido en redes sociales y en Youtube hizo su debut con lo que hace unos años era el común denominador, el twerk freestyle, un concepto que ahora es poco usado teniendo en cuenta que muchas de las twerkeras que realizan esta danza lo hacen bajo ese enunciado de la improvisación del movimiento de caderas.

No obstante, Lexy es una de las mujeres más reconocidas por en el gremio, ya que creó el término LexTwerkOut que se trata básicamente del entrenamiento deportivo a través de esa danza.

A pesar de su gran trayectoria, Lexy no está sola, puesto que la ucraniana Nastya Nass llegó a las redes en 2016 para demostrar de lo que es capaz y desde entonces se ha convertido en uno de los referentes más grandes. En la actualidad tiene más de 7.7 millones de seguidores en Instagram.

De hecho, Nastya es tan popular que hasta Daddy Yankee la menciona en su canción Súbele el volumen. El fragmento dedicado a la bailarina es “pásale otro trago con un shot adicional. A lo Nastya Nass, tú lo mueve’ profesional”. Además, recientemente la ucraniana hizo un video bailando la canción del dominicano El Alfa, junto a la colombiana Farina y por supuesto, ambos respondieron a la publicación.

Entre las latinas que se ha ganado el título de ser las más sexys, hay varias mujeres que han construido una gran comunidad alrededor de su baile, entre esas la argentina Melani Cisneros, la venezolana Bárbara Ceballos, quien se hizo viral en TikTok por su baile en twerk freestyle de la canción Provenza de Karol G.

Precisamente, por el lado de las colombianas, Andrea Valdiri se ha convertido en un sex symbol por ser bailarina y aunque su enfoque no es el twerking, en varias ocasiones lo ha puesto en práctica. Eso sí, ella no es la única puesto que en Colombia también está Angélica Cardona, una bailarina que se dedica exclusivamente a este danza e incluso creó la primera escuela de esa práctica en Medellín llamada Booty House.

¿Por qué se ha convertido en un símbolo de sensualidad?

Aunque la libertad sexual cada vez es más aceptada, existen ciertos prejuicios con respecto a distintas prácticas que se relacionan con la intimidad. Sin embargo, algo claro con respecto al twerking y en lo que la mayoría concuerda, es el hecho de ver este baile como una representación de la sensualidad a través de la cola.

“El culo está asociado directamente con la sexualidad entonces es inevitable no asociar este tipo de danza tan específica como el twerk, el booty dance con la sexualidad y la sensualidad (...) desde mi experiencia y el conocimiento que he adquirido me parece que desligar la sexualidad y la sensualidad de la danza es antinatural, creo yo que es algo que naturalmente va ligado nuestro cuerpo comunica. Por medio de la danza se puede comunicar también esa sensualidad, esa sexualidad del ser humano, esa alabanza, esa celebración, esa fertilidad”, dice Andrea Brown agregando que el movimiento de las nalgas es extremadamente sexy y que es un talento para mostrar.

Pese a que ahora ya podemos reconocer el baile del trasero como twerking, booty dance o cultura bounce, esta danza no es exclusiva para las mujeres, puesto que en otros territorios opuestos a occidente los movimientos que se realizan en esta práctica son un ejercicio para fortalecer el suelo pélvico que también funciona para los hombres.

Beneficios del twerking

Es indiscutible que el beneficio principal de practicar twerk es lograr un nivel superior a la hora de tener sexo. El movimiento de caderas de las mujeres no solo es aprovechable por ellas, puesto que un hombre que esté con una mujer ‘twerkera’ tiene “garantizada una experiencia incomparable”, porque los movimientos del baile y su práctica pueden llegar a provocar sensaciones de mucho placer.

Hablando sobre sexo, Brown dicen que “el hombre es muy básico en el sexo porque qué más pueden o podrían hacer aparte de meterlo. Obviamente está el hecho de las caricias, el preámbulo, las palabras, etc. pero si vamos hablar netamente del acto sexual, del hecho de la penetración, por lo general un hombre aparte de hacer esa basculación pélvica que es entrar y salir, qué más podría hacer. En cambio nosotras tenemos la posibilidad de explorar en diferentes posiciones” y el twerking ayuda a eso.

Ahora bien, puede que los hombres tengan en su mente que no pueden hacer nada más que ‘entrar y salir’; sin embargo, aquellos que se atreven a practicar twerk también tendrán la experiencia para hacer movimientos diferentes y disfrutar aún más de la intimidad.

Escuelas donde aprender twerking

Gracias a las redes sociales la popularidad de este baile ha crecido de manera exponencial, pues son miles de tendencias en las que vemos a las mujeres más sexys moviendo su trasero. Un ejemplo claro de eso, es TikTok, en donde los trends más populares son sin excepción, aquellos en los que los usuarios tienen que demostrar su talento con el movimiento trasero.

De hecho, hasta las famosas más importantes se unen a estas tendencias popularizando aún más lo que es el twerking, incitando a muchas mujeres a tomar clases para aprender a hacer movimientos como el famoso reto de Anitta que requiere de una fuerza fuera de lo común para hacerlo bien.

En Colombia, este baile ha tomado relevancia y es Medellín la ciudad que se ha quedado con el título de la más fuerte en twerking. De hecho allí es donde está una de las academias creadas exclusivamente para booty dance, llamada Booty House, fundada por Angélica Cardona, una de las exponentes más reconocidas.

Sin embargo, con la facilidad que han dado las clases virtuales, muchos artistas como Andrea Brown ofrecen su conocimiento a través de ese medio, por lo que cualquier persona desde cualquier ciudad puede aprender.

En Bogotá, algunas de las academias que se destacan en esta danza son precisamente Michelle Estudio de Baile, Pole Dance Bogotá, aunque el nombre de esta última sugiere que dictan una danza diferente, Golden Dance & Cheer Academy y Power Pole Studio.

Para aprender a bailar twerking lo primero es conocer los pasos básicos e identificarlos por su nombre. Instructoras explican que los primordiales son el shake, que es aquel en el que las sacudidas de cadera y glúteos son lo importante; el wine, que es hacer círculos con la cadera; Jiggle, son sacudidas laterales en donde se debe concentrar el movimiento en agitar los glúteos; bubble, es descrito como la simulación de burbujas con saltos suaves que hagan rebotar las nalgas; tiktok, se trata de dar golpes a los lados con la cadera; booty clap es el paso en el que parece que se dan palmadas con los glúteos y body hot, es en el que sacudes la cadera y se dan palmadas o toques con las manos en distintas partes del cuerpo.

La playlist ideal para twerking

No hay un género musical que haya sido creado específicamente para hacer twerking, pero muchos artistas del género urbano siempre han incluido en sus producciones musicales ritmos que permitan sincronizarse con ese tipo de movimientos. De hecho, el género urbano, con subgéneros como el reguetón, dancehall, el hip hop, rhythm and blues, y en general otros sonidos que tengan influencia africana o del Caribe, se ha encargado de dar sonido a estos sensuales movimientos.

Una de las canciones típicas para hacer twerk precisamente es la de la artista brasileña, Anitta, con la que nació su famoso paso de mover el trasero en posición de flexión de pecho titulada “Envolver”. Pero esa no es la única, pues otras que se han prestado o se prestan para resaltar este tipo de baile son:

“Provenza” - Karol G

“Party” - Bad Bunny

“Titi me preguntó” - Bad Bunny

“Una noche en Medellín” - Cris MJ

“Medallo” - Blessd, Justin Quiles, Lenny Tavarez

“Muévelo” - Lírico en la Casa, Atomic Otro Way

“Súbete” - Carbon Fiber Music, Lary Over, Lírico en la Casa

“Cochinae” - Jualianno Sossa, King Savagge

“Booty de Veneno” - TDA Papi, Musicologo The Libro, Ana Carolina.

“Se menea” - Don Omar, Nio Garcia

“Wasa Wasa” - Ryan Castro

“23 (With Ape Drums)” - Randy, Ape Drums

“Papi” - Alberto Stylee, Alejandro Armes, Babywine, DJ Nelson, Jose De Las Heras

“Las Nenas” - Cazzu, Farina, La Duraca, Natti Natasha

“Ptazeta: Bzrp Music Sessions, Vol. 45″ - Bizarrap, Ptazeta

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