Es un producto recién salido del horno. Liviana, ni muy pequeña ni muy grande, no hay trancón que la Elite 125 no pueda vencer. Déjeles a los pretenciosos los grandes carros y las grandes motos, una persona sencilla y práctica no necesita más que esta scooter a la que no le falta nada.

Es pequeña, pero tiene depósito, con diseño vanguardista, curvas redondeadas y amplio espacio, ofrece una conducción suave y cómoda. Es la preferida de los jóvenes, pero no se necesita ser uno para disfrutar de ella, tan solo saber que un trancón en una ciudad del siglo XXI es sencillamente insoportable.