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Testimonios

Una crudívora

Por: Laura Ramos

La alimentación viva (raw vegan food) significa consumir alimentos libres de cocción. La razón es que la mayoría de las vitaminas son termolábiles, es decir, se destruyen con el calor. Si cocinamos lo que vamos a comer, terminamos consumiendo únicamente el “bagazo”.

29/4/2014

Menú (2100 Cal. Apróx.)


1. Desayuno
16 onzas de zumo de piña con jengibre

2. Media mañana
25 g de nueces

3. Almuerzo
200 g de ensalada con germinados, espinaca, lechugas, aguacate, tomates cherry, ajonjolí negro, un poco de sal marina y aceite de oliva

4. Comida
Zumo de frutas (mango, papaya y mora)

Antes de ser crudívora era vegana. Por eso, adoptar el régimen raw no fue tan complicado, pues ya seguía un régimen más estricto que el vegetariano: mientras en su dieta los lácteos están permitidos, los veganos renuncian a todo producto de origen animal. Al tiempo disfrutaba de los eventos de La Revolución de la Cuchara, donde preparan deliciosas recetas orgánicas y comía en restaurantes con menús vegetarianos y veganos.

La decisión de volverme crudívora la tomé al cuestionarme sobre la célebre frase de Hipócrates: “Que tu medicina sea tu alimento, y que tu alimento sea tu medicina”. Empecé a investigar y descubrí que el alimento sin cocción me alimentaba más el cuerpo, la mente y el alma que la comida cocida y con aditivos. Poco a poco fui cambiando mis hábitos, empecé incrementando las porciones de ensaladas y a reemplazar lo cocido por lo crudo hasta que este proceso se volvió natural. Así, en vez de comerme una pizza tradicional, la cambiaba por una pizza viva (nada que envidiarle a la otra) elaborada, por ejemplo, con masa de zucchini deshidratado, queso de nueces y vegetales frescos. Lo que más extrañé, hasta que aprendí nuevas recetas, fueron los postres, en especial las tortas. Ahora preparo mi propio helado con fruta congelada y leche de almendras.

Los crudívoros no nos preocupamos por el conteo de calorías, llevamos una dieta muy balanceada, pues las frutas y los vegetales están llenos de agua, fibra y grasas en baja cantidad; contrario a lo que ocurre con alimentos de fuentes animales que usualmente son calóricos. No necesito suplementos alimentarios ni vitamínicos para mantenerme saludable. Es un mito que vivimos con un déficit de proteína; para el cuerpo es más fácil obtener la energía de proteínas vegetales que de proteína animal. Soy 99 % crudívora; ese 1 % restante es por si me ofrecen algo con amor que no pueda rechazar, como una aromática de frutas.

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