Es la diosa de diosas en Colombia... Aún se dice en presente. En ese pasado, su pareja, Will van der Vlug, la fotografió, y Ricardo Romero Silva la entrevistó.

Con el periodista habló largamente de su carrera, de la bulla de la fama. Pero antes, ella misma escribió sobre su, hasta entonces, esquiva desnudez pública: “Poco después de conocernos, mi compañero de camino me hizo la indecente propuesta de venderle mi alma y cuerpo desnudos a su lente, y yo, como una feliz cualquiera, me quité todo...”.

Los años le pasan como en cámara lenta, o mejor, con la casi extraterrestre velocidad del fondo de las aguas. Will la sigue acompañando en su camino... Ni bobo que fuera.

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.