6 de marzo de 2026
Estilo de Vida
La familia que uno elige: el verdadero brindis de cada celebración
Entre recuerdos del fútbol, música que enciende la noche y conversaciones que se sienten como hogar, una reunión entre amigos demuestra que las historias más valiosas se construyen alrededor de quienes decidimos llamar familia.
Por: Redacción Soho
Las conversaciones entre amigos siempre encuentran un punto de partida en la memoria compartida. En este caso, la discusión inevitable gira alrededor de una jugada que todavía despierta pasiones: aquel recordado gol de Mario Alberto Yepes que muchos siguen defendiendo como válido. La anécdota, repetida entre risas, abre paso a una reunión donde el fútbol es apenas la excusa para celebrar algo más profundo: el valor de reencontrarse.
En medio del encuentro aparece también el ritual que acompaña las grandes historias: preparar un trago y dejar que la conversación fluya. Entre bromas y complicidades, el whisky Buchanan’s se convierte en parte de la escena, acompañando las memorias que vuelven a la mesa y los brindis que recuerdan los momentos compartidos dentro y fuera de la cancha.
Para el exarquero de la selección colombiana Farid Mondragón, estos reencuentros tienen un significado especial. Celebrar junto a quienes han formado parte de su historia representa una felicidad enorme, una oportunidad para volver a conectar con esas personas que han estado presentes en distintos momentos de su vida personal y profesional.
Más allá del deporte, la conversación deriva hacia un concepto que todos parecen compartir: la familia elegida. Amigos que con el tiempo se convierten en un apoyo constante, presentes tanto en las victorias como en los desafíos. Son esas relaciones construidas con los años las que terminan definiendo el verdadero sentido de comunidad.
Al final de la noche llega el momento más simbólico: el brindis. No es solo por el pasado ni por las anécdotas que se cuentan una y otra vez, sino por quienes siguen ahí. Por esa familia que no siempre está escrita en el árbol genealógico, pero que se construye a lo largo de la vida, copa en mano y rodeada de historias que merecen celebrarse.







