Aunque todavía es ilegal en muchos países, la marihuana medicinal está de moda; cada semana aparecen nuevos estudios que comprueban su eficacia y revelan nuevos usos. El boom, incluso, ha llegado al mundo de las celebridades, entre cuyos usuarios se cuentan Michael J. Fox y Jennifer Aniston, quienes acuden a ella por razones médicas.

Así, el aceite de cannabis (CBD, por cannabidiol, su componente químico) ha mostrado resultados positivos en pacientes con depresión y ansiedad. También se ha demostrado su provecho en condiciones como la artritis y la arterioesclerosis, al tiempo que controla la propagación de ciertas células cancerosas, según la Sociedad Americana contra el Cáncer. La actividad física tampoco ha sido ajena, pues pesquisas recientes informan que ayuda a fortalecer el cuerpo y volverlo más flexible.

El CBD es uno de los dos cannabinoides que producen las plantas de marihuana. El otro, THC o tetrahidrocannabinol, también tiene propiedades medicinales. Por ejemplo, como antiinflamatorio es veinte veces más potente que una aspirina pero, debido a sus propiedades psicoactivas, está clasificado como droga, por eso no es permitido en muchas naciones.

Para entender cómo funciona el CBD, es importante saber que el cuerpo cuenta con su propio sistema endocannabinoide, conformado por receptores cuya función es mantener el equilibrio en el cuerpo y la mente. En otras palabras, si hay tensión o estrés en una parte del cuerpo, otras funciones corren a restaurar el equilibrio entre elementos independientes (homeostasis), especialmente en procesos psicológicos. Estudios han concluido que tomar CBD hace que los cannabinoides propios del cuerpo funcionen de forma más efectiva. Pero ¿qué es específicamente lo que está llevando a los atletas a volcar su mirada sobre este tipo de medicina?

Fiona Lawson, terapeuta nutricional de la compañía CannabiGold, explica: “El ejercicio intensivo o de resistencia actúa como un estresante del cuerpo. Esto causa cierto desgarre en los tejidos, entonces el sistema inmunológico actúa al instante para repararlos, así aumenta la fuerza y la resistencia. En efecto, el cuerpo se está rompiendo a sí mismo para volverse a construir”.

A ello se debe que la NBA, la liga de baloncesto más importante de Norteamérica, haya autorizado a sus miembros a usar este suplemento, un hecho sin precedentes en el mundo del deporte. Un ciclista como Floyd Landis, que lo ha usado desde 2015, le corroboró a The Telegraph que el aceite le ayuda a la recuperación muscular, en tanto que otros deportistas reportan un estado de bienestar inmediatamente después de tomarlo, así como un mejor sueño.

La reconocida cadena de gimnasios en Londres, Gymbox, fue una de las primeras empresas en ofrecer unas clases de yoga en las que los alumnos utilizan un parche impregnado con CBD antes de empezar los estiramientos y las diferentes posiciones. Una de las profesoras asegura que esto ayuda a sincronizar la mente con el cuerpo y hace la respiración más eficiente. En últimas, el manejo del dolor, la ansiedad y la depresión mejoran sustancialmente, tal como lo confirman varias indagaciones.

Si bien están comprobadas las cualidades antiinflamatorias de este aceite, aún está en discusión su uso durante el ejercicio intenso, entre otras cosas, porque su prohibición en una larga lista de países ha impedido hacer más estudios clínicos. Sin embargo, no se descarta que el CBD les ayude a los corredores y otros atletas de alto rendimiento a disminuir el malestar propio de su actividad.

Algunos aducen que el aceite impulsa al cuerpo a alcanzar metas más ambiciosas, pero como todo en la vida, hay que tener claro que no siempre más es mejor y que el cuerpo necesita descanso. Tampoco es recomendable exagerar, puesto que, como derivado de la marihuana, el aceite no deja de contener niveles del ingrediente psicoactivo THC, aunque muy bajos. Todo ello invita a la precaución, como también el hecho de que el creciente interés que se observa por preparaciones de esta índole ha desatado una profusión de cremas, aceites y comestibles con las cuales es fácil confundir al consumidor.

Aunque en Colombia ya está legalizado el uso del cannabis medicinal, no siempre es fácil adquirirlo y mucha gente lo hace de manera ilegal. La normativa es bastante particular al respecto, pues permite únicamente el uso de los productos transformados, es decir: sueros, aceites, resinas o subproductos del cáñamo. Todo bajo el control de los ministerios de Salud y de Justicia.