A los 22 años, cuando protagonizó su tercera sesión fotográfica, ya tenía un amplio portafolio de pasarelas, campañas, carátulas de cuadernos y comerciales. Sus apariciones en nuestras páginas, en vestido de baño y ropa interior, están plagadas de su belleza provocativa, que siempre deja algo a la imaginación. Ella, quien no para de sorprenderse con la admiración que despierta, se mostró dispuesta a darles a sus fanáticos una parte de sí ante el lente de la cámara.

Su fórmula para conservarse atractiva es sencilla: dice que se ha dedicado a ser feliz. Ahora a los 37 años, parte de esa felicidad está en la maternidad, que lejos de ser un impedimento para modelar, la hace aún más completa, radiante y hermosa.