En el mundo masculino nada es más angustiante y vergonzoso que no poder tener una erección, porque constituye una amenaza a la virilidad. Si un hombre confiesa que “su mejor amigo” ya no responde como Dios manda, se expone a burlas y comentarios maliciosos, además de que pierde confianza en sí mismo. Por todo eso, casi ninguno habla de ello, a pesar de que el 40 por ciento de los mayores de 40 años enfrentan esta dificultad.

“Para eso está el Viagra”, sería la respuesta a la ligera, pero la verdad es que la famosa píldora azul no siempre funciona, debido a la llamada ley del rendimiento decreciente: cuanto más se tome un medicamento, menos efectivo se volverá con el tiempo. La pastillita tampoco les sirve a pacientes con cáncer o diabetes, y no hay muchos adelantos, según la doctora estadounidense Amy Killen.

Pero calma, las esperanzas se levantan de nuevo con una terapia de ondas de choque, cuya función es sanar y aumentar el flujo sanguíneo, responsable de la erección. La especialista Killen, hoy favorita de los hombres en Londres, dice que esta no tiene ningún riesgo.

Más controversial, por lo invasiva, entre otras razones, es una práctica conocida como Priapus Shot, basada en medicina regenerativa. Aunque duela imaginárselo, el procedimiento es sencillo: se extrae sangre del paciente y se le inyecta en sus genitales, previa aplicación de una crema anestésica y con una aguja muy pequeña, para que las propiedades de sus plaquetas los restauren y rejuvenezcan. Gracias a ello se puede mejorar la firmeza y duración de las erecciones, la sensibilidad en el pene y el placer orgásmico.

Esta nueva visión de la disfunción eréctil no solo se centra en los correctivos en los genitales, sino que incluye motivar a los hombres a que hablen tranquilamente de ello y emprendan una verdadera renovación de su salud, y de paso, de su imagen, con la ayuda de hormonas, regeneración de la piel y optimización del cabello. También toman fuerza los ejercicios Kegel o del piso pélvico, bombas de vacío y yoga.

Pero si usted está en sus 30, por ejemplo, seguro no se trata de una disfunción eréctil como tal, sino que su miembro viril no está recibiendo los suficientes nutrientes, como el óxido nítrico, lo cual mejora si se consumen cierto tipo de alimentos, como verduras de hojas verdes, preparadas en batidos.