“Me gustó mucho la idea de que toda la revista fuera para mí y expresar mi creatividad en un medio tan importante”, le respondió a Alejandro Santos, el afortunado encargado de entrevistarla para la edición 124. Además, le confesó que alguna vez fumó marihuana, que nunca estuvo en una orgía y tampoco fue la más fanática de la pornografía.

Natalia, quien para ese entonces sumaba veinte años de carrera en el modelaje, inspiró a Santiago Gamboa a escribirle un cuento, y a otras cinco respetables plumas para dedicarle sus poemas. Recibió piropos de Álvaro Uribe, Darío Arizmendi, Carla Giraldo y Nacho Vidal, entre otros. Fue fotografiada en la intimidad de su casa, en la playa, in fraganti y de after party por Hernán Puentes, Raúl Higuera y Alex Mejía.