+ Córtese las uñas, especialmente si el paseo es a tierra caliente. No hay nada más matapasiones que usted tenga las uñas de los pies largas o las de las manos sucias. Así como nosotras nos depilamos, párele bolas a su aseo personal: no le quita tiempo y tendrá puntos garantizados. (Las mejores playas nudistas de Latinoamérica)

+ Aliste suficiente ropa. Yo sé que son relajados y empacan tres bobadas en la maleta vieja que usaban en la universidad, pero si es el primer paseo, esfuércese un poco: qué pereza verlo con la misma pantaloneta en la piscina, a la hora de dormir y hasta para hacer visita en la finca de al lado. Lleve, además, na pinta semiformal por si hay alguna salida a un restaurante o de rumba.

+ Báñese. Así de sencillo. Hay tipos que piensan que porque se metieron a la piscina ya se bañaron. ¿Acaso ahí les dieron jabón y champú? (Reglas básicas para convivir con una mujer y no morir en el intento)

+ Suelte el bendito celular. Estamos cambiando de ambiente y queremos vivir en el momento. No se ponga a chatear sobre el partido del Barcelona o a llamar a su mamá para contarle que el peaje subió. Ah, y nada de llevar computador o tableta. 

+ No se haga el sobrado. Si les tiene miedo a las alturas, no proponga que se tiren de paracaídas para después orinarse del susto. Tampoco se ponga a comer cosas exóticas que lo puedan enfermar; evite un ataque de diarrea cuando no tiene ni la confianza de tirarse un pedo. (10 consejos básicos para que no se vea tan cavernícola)