La historia de la sexualidad tiene un punto de quiebre en los años 50, cuando un joven psicólogo estadounidense de apenas 27 años compró una foto desconocida de Marilyn Monroe, la gran actriz del momento, desnuda y decidió ponerla entre las páginas de la pequeña revista familiar que él dirigía. La foto sin ropa de la modelo más prestigiosa de la época tuvo tal impacto que el desnudo dejó de verse como algo pornográfico y vulgar, para convertirlo en algo artístico y estético. (Los últimos días de Hugh Hefner)

A partir del éxito que suscitó la tapa de Monroe, el nombre de Hugh Hefner empezó a tener relevancia y  divas de la talla de Madonna, Pamela Anderson y Cindy Crawford también se le midieron a mostrar sus cuerpos sin ropa. Pero más allá de su contribución al mundo de los contenidos para adultos y lograr que las mujeres más bellas del planeta vencieran su temor a enseñar sus cuerpos, Hefner se convirtió en un paradigma de masculinidad y un visionario o revolucionario. Estos son sus grandes hitos a favor de la revolución sexual:

En 1971 llevó a la portada a Darine Stern y escribió su nombre en la historia como la primera mujer negra en posar como portada para una de las publicaciones más grandes del mundo. (El playboy más famoso de la historia)

Para 1975, Playboy alcanzó a vender 7,5 millones de ejemplares —el doble que vendía la prestigiosa revista TIMES—. Bajo la dirección editorial de Hefner, la revista empezó a hablar de libertad sexual como un derecho tanto para los hombres como para las mujeres. Toda una revolución en una época en la que aún se creía que las señoras debían llegar vírgenes al matrimonio.

La revista también contó con los textos de grandes firmas internacionales como Ernest Hemingway y Gabriel García Márquez. Además, las largas entrevistas que publicaba fueron uno de los argumentos de Hefner para asegurar que era una revista para intelectuales. De hecho, la entrevista que Fidel Castro concedió a Playboy fue una de las más recomendadas que se le hayan hecho al comandante cubano.

“La vida es muy corta para vivir los sueños de otro” es una de las frases por las que más se recuerda a Hefner. Quizá por eso se propuso dejar de ser el director de una revista, para convertirse en la figura que todos los hombres del mundo quería seguir.

Para Beatriz Preciado, quien se dedicó a investigar la vida de Hefner, el magnate tuvo tal influencia en los hombres que cambió la idea de “masculinidad” un concepto psicológico y anatómico para convertirlo en un proyecto de vida. Como comentó Preciado en entrevista para la revista Arcadia, no solo se trataba de buscar placeres sexuales: el hombre playboy –que la Real Academia de la lengua incluyó en su diccionario y define como “hombre, generalmente rico y atractivo, de vida ociosa y sexualmente promiscua.”—  debía asistir a ciertos espacios, practicar unos deportes y vestir de una manera específica. ‘Hef’, como también se le conocía, logró que la soltería se convirtiera en un escenario deseado para los caballeros. “El playboy debe ser un hombre conectado con el mundo”, cuenta la investigadora.

La ironía es que a pesar de sus aportes a la liberación sexual de hombres y mujeres, logró despertar todo tipo de críticas entrando en el siglo XXI. Los movimientos feministas expresaron su rechazo por lo que ellas consideraron usar la imagen como objeto únicamente sexual. En 2016 se conoció la crisis económica que llevó a Hefner a vender la icónica mansión de Los Ángeles en donde vivía con las conejitas desde 1974 (entre 1954 y 1974 estaba en Chicago). Incluso se habló que padecía sordera por sus excesos con el viagra. (Las tristes orgías de Hugh Hefner, el hombre detrás de Playboy)

El último año de vida del magnate de la sexualidad no asistió a eventos públicos y se hablaba que padecía una grave enfermedad que nunca se confirmó. Finalmente, el 27 de septiembre de 2017 Playboy anunció su muerte natural. 

PROHÍBESE EL EXPENDIO DE BEBIDAS EMBRIAGANTES A MENORES DE EDAD, EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.