Los que superaron a Bezos
Emperador Augusto

US$ 5.000.000.000.000

En 2014, la revista Time incluyó al césar en la lista de las diez personas más ricas de todos los tiempos, solo por detrás del rey africano Mansa Musa (1280 a. C.), cuya fortuna es incalculable. Se estima que el primer emperador romano (murió en el año 14 de nuestra era) llegó a ser dueño, a título personal, de una quinta parte de la economía del imperio. Se considera que las arcas romanas representaban entre el 25 y el 30 por ciento de la economía mundial de la época, por lo cual la fortuna del emperador sería de unos 5 billones de dólares (5 trillions, en inglés), ajustada a la inflación actual. Hoy esa cifra sería imposible de superar.

Andrew Carnegie

US$ 396.000.000.000

En 1847, con apenas 13 años, llegó con su familia a Estados Unidos, proveniente de Escocia. Llegaron con una mano adelante y otra atrás, y Andrew, desde niño, tuvo que empezar a trabajar. Cambió carretes de hilos en una empresa algodonera y fue telegrafista antes de empezar a hacer pequeñas inversiones propias. En 1892 creó la Carnegie Steel Company, una acería que suministró el material con el que se construyeron muchos de los grandes puentes del país. En 1901 vendió la compañía a J. P. Morgan por 480 millones de dólares. Según Time, su fortuna equivalía al 2,1 por ciento del PIB gringo.

John D. Rockefeller

US$ 363.000.000.000

Rockefeller (1839-1937) estableció un monopolio petrolero que llegó a controlar el 90 por ciento del negocio en Estados Unidos con su compañía Standard Oil. Acusado de competencia desleal, el gobierno tuvo que intervenir para asegurar la entrada de otras empresas al mercado. De su imperio descienden firmas como Conoco, Chevron, Amoco y ExxonMobil. Para la época, su fortuna estaba avaluada en 1400 millones de dólares, que representaban el 1,5 de PIB estadounidense en ese momento. Aparte de tener la residencia más grande de Nueva York (de 9 pisos), invirtió en filantropía y en obras como el Rockefeller Center.

Henry Ford

US$ 200.000.000.000

El hombre que alguna vez dijo “si le hubiera preguntado a la gente qué quería, me habría dicho que un caballo más rápido” no solo construyó un imperio, sino que cambió todo el sistema mundial de producción con sus líneas de ensamblaje de autos en serie. De este modo, la Ford Motor Company pasó de hacer 18.000 carros en 1909 a 1.000.000 en 1920. Fue en ese punto en que Ford, con 57 años, obtuvo los mayores ingresos de su vida. Además, fue un defensor del estado de bienestar: sus trabajadores laboraban por menos horas y tuvieron mayores ingresos, lo que, al final, les permitía comprar los carros que producían.