Se dice que Los Simpsons predijeron las videollamadas, el autocorrector, la caída del avión del Chapecoense, la lesión de Neymar en el mundial de Brasil, los relojes inteligentes (como el Apple Watch), el atentado del 11 de septiembre, el brote del ébola en el 2014, el escándalo de corrupción de la FIFA, la quiebra de Grecia, peces de tres ojos y muchos más.

Pero de todos estos el más impactante, por lo menos en el último año, fue el capítulo llamado Bart al futuro, emitido en el 2000, y el segundo de cinco capítulos que cuentan cómo los personajes de la familia Simpson se imaginan el futuro. En la visión de Bart, Lisa es la presidenta de Estados Unidos y la sucesora de Donald Trump quien, según el episodio, dejó en bancarrota al país. (¿Qué se siente ser libretista de Los Simpsons?)

Esta supuesta premonición que para muchos fue interpretada como una advertencia por parte de Matt Groening, el creador de la serie— ha hecho que la gente siga creyendo que estos dibujos animados tienen el poder de decir qué pasará en unos años, ¿qué tan cierto es esto? 

En varias oportunidades, el propio Groening ha dicho que se trata más de una casualidad que de una predicción. De hecho, la serie se creó hace 28 años y ya se han emitido más de 600 capítulos. Lo raro en este caso sería que no le hubieran atinado a nada.

John Donaldson, es profesor de Filosofía de la Universidad de Glasgow (Escocia) y dicta una materia sobre Los Simpsons. Para él, este “poder clarividente”, según comentó a Business Insider, se debe a que “es una serie sobre la vida. Se enfrenta a situaciones próximas a nosotros y toca temas que vemos día a día, así que no es sorprendente que algunas de esas cosas que tratan se conviertan en realidad”. (Lo que nunca pude entender de los dibujos animados)

Otra hipótesis la explica South Park en su episodio Los Simpsons ya lo hicieron. En este capítulo los personajes hablan de cómo la serie de Matt Groening ya ha hecho prácticamente todos los escenarios posibles por llevar tanto tiempo al aire y que por esto mismo aciertan tantas veces. Además, por su intento de hacer comedia terminan imaginándose cosas ridículas que accidentalmente terminan pasando.

También ha ayudado mucho el hecho de que la gente insista en encontrar la comparación entre los capítulos de Los Simpsons y la vida real. Por ejemplo, la supuesta lesión de Neymar realmente fue un capítulo de una lesión de un jugador cualquiera de Brasil, no del delantero del París Saint-Germain. O la teoría de que ya sabían del 9/11 realmente es una portada de una revista que dice “Nueva York a $9” y de fondo estaba el horizonte de la Gran Manzana con las Torres Gemelas, pero la gente busca la relación como sea.

Es decir, las personas se encargan de difundir esas pequeñas coincidencias y por eso creemos que aciertan todo el tiempo, pero nunca escuchamos de esas predicciones que nunca pasaron o los hechos a los que no predijeron bien.

Por ejemplo, la supuesta presidencia de Trump en el 2000 realmente se debe a una burla que los creadores querían hacer sobre su fallida postulación a la presidencia, en este mismo año. Además, no es nada extraño que un político se postule más de una vez hasta que lo logre, como ocurrió con el actual presidente de Estados Unidos. (Series de TV vs. Vida real)

El verdadero propósito de Los Simpsons no es predecir el futuro sino entretener a partir de eventos de la realidad que en muchos casos puede ser una exageración y que, casualmente, termina sucediendo de una manera u otra pero que tiene una base en algo que pasó en la realidad. Es así de sencillo.