Christopher McQuarrie, el director y escritor de la quinta y sexta entrega, quiso meterle mucha acción —sí, aún más que en las anteriores— y aunque en un punto podría llegar a saturar, afortunadamente, no lo logra.

Lo bueno es que Tom Cruise sigue dando la talla para cumplir con la expectativa de estas exigentes escenas (él mismo actúa las escenas de alto riesgo y no un doble) y aunque ha tenido un par de descaches últimamente, nunca defrauda cuando se trata de Misión Imposible. Esta no es la excepción.

La historia, en resumidas cuentas, es sobre el robo de una especie de arma nuclear por parte de unos terroristas y Ethan Hunt (Tom Cruise) debe hacer hasta lo imposible, literalmente, para recuperarla. La femme fatal, los aliados, los enemigos y las órdenes de la CIA tampoco faltan en Repercusión.

Prepárese también para ver muchos paisajes, desde Londres, París y Berlín hasta Cachemira (Pakistán). Ah y también vaya mentalizado de que la película es larga: dura casi dos horas y media.

Aunque para muchos es una película más y lo inhumano del personaje de Cruise —que es casi indestructible— ya no sorprende, los críticos la han adorado. O por lo menos eso aseguran sus puntajes: en Rotten Tomatoes tuvo 98% de aceptación, en IMDB tuvo 8.9 sobre 10, en Metacritic 86% y en Empire 5 sobre 5. Juzgue usted.

En conclusión: sí, sí vale la pena verla.

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