21 de julio de 2026
Actualidad
Paz construida con Wi-Fi
Casi tres millones y medio de colombianos y colombianas han aprendido a habitar internet con respeto, curiosidad y sin miedo. Detrás está CiberPaz, el programa que Carina Murcia, ministra TIC, creó desde una dirección de esa entidad años antes de liderarla.
Por: Redacción Soho
Tal vez usted no sabía que en Colombia casi tres millones y medio de personas, más que la población de Medellín, han aprendido a moverse por internet con respeto, curiosidad y sin miedo. Detrás de ellas hay alguien que se sentó a entender que la red no es una selva, sino un barrio al que nos mudamos sin que nadie nos diera la bienvenida.
Cualquiera pensaría que la ciudad que mejor aprende a usar la tecnología es Bogotá y tendría razón: hay casi un millón de bogotanos sensibilizados. Pero la verdadera sorpresa está en los territorios. En formación avanzada, el departamento que certificó a más colombianos no fue uno de los grandes, sino Norte de Santander con más de 11.000, seguido de Caquetá. Dos regiones que durante años aparecieron en las noticias por razones difíciles y que hoy encabezan una estadística que sabe a futuro.
Detrás de todo eso hay un programa con nombre propio: CiberPaz. No es un antivirus ni una aplicación; es pedagogía con una historia que vale la pena contar.
Lo creó Carina Murcia Yela —comunicadora social, magíster en Derechos Humanos, nacida en Puerto Asís (Putumayo) y criada en Yacopí (Cundinamarca)— cuando lideraba la dirección de Apropiación de TIC del Ministerio TIC, mucho antes de ser ministra, su cargo actual.
El programa habla de los riesgos (el ciberacoso, el grooming, el sexting, la desinformación, las noticias falsas), pero nunca para asustar. Todo lo contrario, busca que nadie quede solo ni vulnerable frente a la pantalla. Por eso, además de los talleres, hay herramientas concretas como un canal de WhatsApp, ‘Cero Bullying’, donde padres, cuidadores y docentes encuentran apoyo para acompañar a los más jóvenes.
En 2025, el programa entregó más de 25.000 certificados en habilidades digitales, y este año estrenó seis cursos con doble titulación, todos alrededor de la IA, pero enseñada para lo cotidiano: conseguir trabajo, sacar adelante un negocio, hacer una tarea sin que la máquina piense por uno. Y hay un capítulo que merece mención aparte: un millón y medio de mujeres han pasado por el programa y 14.000 ya tienen su certificado en la mano, en un terreno donde, durante demasiado tiempo, ellas fueron minoría.
Quizá esa sea la mejor manera de entender a CiberPaz: la convivencia que tanto nos cuesta en las calles también se puede ensayar en la pantalla. Y esa, aunque no se vuelva tendencia, es una historia que vale la pena contar.







