Arepas en las calles de Bogotá hay millones: venezolanas, boyacenses, de chócolo, de yuca, con queso sabana, con queso paipa, con huevo, con carne...  Pero las más buenas de todas, las que la sacan del estadio, las encontramos —después de una búsqueda minuciosa— en la calle 85 con carrera 14, en un puestico de sombrilla verde. Son las arepas de Don Leo, y saben tan rico que para probarlas hay que hacer una fila que puede superar las diez personas, sobre todo muy temprano en la mañana.

Desde hace siete años, Leonardo está parqueado en el mismo sitio, y los clientes nunca le faltan. El más ilustre, cuenta el dueño del aviso, es el mismísimo chef Harry Sasson. Don Leo trabaja con su esposa y con dos empleados más, de lunes a sábado, entre las 6:00 de la mañana y el mediodía. El negocio se le volvió tan popular que hasta hace domicilios; eso sí, solo entre las calles 100 y 75, desde la autopista Norte hasta la séptima.

   

La arepa

Todas las noches, don Leo y su esposa preparan las arepas desde cero: cocinan el maíz, lo muelen, hacen la masa. El resto de los ingredientes los compran al día y por bultos. La arepa “con todo”, que es la más pedida, está rellena jamón, queso y —para que quede realmente poderosa— dos huevos pericos (con cebolla y tomate). 

Para domicilios: llame al 3204045055