Minutos antes, ella disfrutaba de una sesión de sexo grupal, con tal intensidad que el esfuerzo exagerado le produjo un accidente vascular. Por fortuna, la intervención de los médicos le salvó la vida a la fogosa mujer, de 52 años.

Tras la conmoción, los ingleses se sorprendieron por su ignorancia sobre un evento de este tipo en su país, que resultó no ser de poca monta. Swingfields es considerado el principal encuentro de swingers del Viejo Continente y congrega en tres días a 700 personas, quienes pagan 415 libras esterlinas cada una (un poco más de 1’600.000 pesos) por participar.

Los organizadores manejan el certamen con el mayor hermetismo, al punto que a los asistentes solo se les informa dónde se va a realizar 48 horas antes de su inicio, por correo electrónico. Los swingers, quienes son animados a ser “sociales y divertidos”, pueden andar desnudos de la cintura para arriba y deben portar una manilla de colores que indica a qué se le miden. Para la diversión, hay grandes hamacas con capacidad para varias personas, camas con dosel esparcidas por el campamento, misteriosas carpas equipadas también con lechos, piscinas inflables y hasta un bus-discoteca de dos pisos.