Ir a comer tacos siempre será un buen plan: son descomplicados, lo dejan satisfecho y pueden acompañarse con cocteles o una cerveza fría. Eso es, en esencia, lo que encontrará en Insurgentes, una inmensa casa clásica en Chapinero transformada en taquería de barrio que no pretende ser un mexicano refinado, pero tampoco un callejero de vieja guardia. Lo que sí busca es romper protocolos, tener un ambiente relajado en donde usted se coma todo con la mano, tome cerveza de la botella y, sobre todo, pague lo que es. Desde hace un buen rato la idea venía dándole vueltas en la cabeza a Andrés Ortega, uno de los propietarios y responsable de una carta corta pero directa, en la que los tacos son los principales protagonistas. (Monsieur Cu-Cu, lo último de cocina francesa en Bogotá)

Hay 10 tipos de tacos, cada uno con su propia personalidad. Entre ellos uno de barbacoa de res ahumado que envuelven por 12 horas en hojas de aguacate y plátano, y uno de pescado frito marinado con cerveza y chiles. Lógicamente, no faltan los clásicos al pastor y de carnitas de cerdo. Los tragos no se quedan atrás y, además de los cocteles tradicionales, hay creaciones como el Viejo Verde, que lleva tequila, jugo de limón, pepino y sirope. La michelada –con mezcla de chiles, vinagres y salsa inglesa de tamarindo– es imperdible. Y, por supuesto, el tequila y el mezcal no se quedan atrás. (Así es el brunch de Upper Side)

Dónde: calle 56 n.º 5-21 / Instagram: @ insurgentestacobar