Lamborghini es sinónimo de algunos de los carros deportivos más lujosos del planeta. Y como en ese nicho de mercado no tiene nada que demostrar, el fabricante italiano decidió encarar un nuevo desafío: crear, por primera vez, un SUV rápido, confiable y elegante. El resultado no pudo ser mejor. Fiel a su ADN, la marca desarrolló la que es, hasta el momento, la camioneta de uso comercial más rápida del planeta.

Urus era el nombre de una extinta especie de toros que, se cree, son los ancestros del actual toro de lidia. También es el nombre perfecto para esta belleza que tiene bajo su capó un motor V8 biturbo de 4,0 litros que logra producir la bobadita de 650 caballos de potencia. Una salvajada que continúa el legado de la casa y le asegura, pese a su tamaño, conseguir marcas dignas de un superdeportivo. Para que le quede claro, el Urus consigue llegar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,6 segundos —eso es más que carrazos como el Aston Martin Vantage o el Porsche 911 Carrera— y tiene una velocidad máxima de 305 kilómetros por hora.

Entre muchas de sus características, cuenta con tracción dinámica en cada llanta para más eficiencia y seguridad, una carrocería estilo coupé para preservar el dinamismo deportivo y un interior de lujo con el moderno sistema operativo de la marca. Además, tiene siete modos diferentes de conducción, dependiendo del terreno y las condiciones externas: desde un modo económico para la ciudad hasta uno extremo para manejo en arena y nieve. El Urus espera empezar a rodar por las calles a mediados de 2018 y, aunque no se conoce un precio oficial, se estima que rondará los 200.000 dólares, unos 600 millones de pesos.

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